
¿Cómo se aplica la Mesoplastia?
La aplicación de la Mesoplastia consta de tres fases: la primera de preparación, la segunda de tratamiento y una última etapa de mantenimiento.
Fase de preparación:
En esta fase se diagnostica y clasifica el tipo de piel. Realiza una detallada historia clínica del paciente, para conocer sus hábitos alimenticios y su estado nutricional general. También hay que tener en cuenta los antecedentes patológicos, los medicamentos utilizados, los hábitos tóxicos y los tratamientos estéticos anteriores. Todo ello acompañado de un diagnóstico cutáneo de la queratina, poros y grasa y del grado de hidratación de la piel. Después se plantea un tratamiento personalizado para cada paciente, que incluirá sesiones de mesoplastia consecutivas que se llevarán a cabo con un intervalo de 15 a 20 días.
Fase de tratamiento: Durante la fase de tratamiento se infiltran en la piel vitaminas y ácido hialurónico. La infiltración se hace a través de diferentes técnicas (mesoterapia y rellenos faciales), mediante inyecciones intradérmicas. Es recomendable utilizar protección solar despues del tratamiento y evitar exponerse a los rayos solares.
Fase de mantenimiento: Es necesario mantener algunas sesiones periódicas de mantenimiento, para continuar con los efectos del tratamiento a largo plazo.
¿Qué efectos tiene?
El objetivo la mesoplastia es tratar la piel y sus capas (hipodermis, la dermis y la epidermis).
Esta técnica permite reestructurar los volúmenes faciales propios de la juventud y tensar la piel, haciéndola recuperar su turgencia.
Mejora la calidad de la piel del rostro, aunque es aplicable en otras zonas sensibles al envejecimiento, como las manos o el escote.
Comunicado:
Garantía de Nuestras Prótesis