Durante los últimos años, se ha demostrado que el empleo de la grasa de un paciente para mejorar deformidades del rostro y del cuerpo proporciona resultados muy satisfactorios. A partir de estos datos, ahora se valora seriamente la utilización de esta materia para las operaciones de aumento de pecho.

Algunos profesionales, coordinadores del VII Simposio sobre Cirugía Plástica y Estética, aseguran que está técnica se empleará en numerosos tratamientos para las mamas en el futuro. Esto es debido a la riqueza en células madre, con gran potencial regenerador, que contiene la grasa corporal.

En el simposio sobre cirugía plástica y estética, se debatirá ampliamente el tema de los injertos autólogos en cirugía estética y reconstructiva. También se tratarán las malformaciones congénitas que pueden afectar a los senos femeninos, como las mamas tubulares o con problemas de constricción.

El 25% de las mujeres padecen algún tipo de anomalía en los pechos. Algunos casos son especialmente graves, y pueden llegar a provocar trastornos psicológicos en las pacientes. Por eso es importante encontrar técnicas eficaces que faciliten la solución de esos problemas.

Las cirugías estéticas de pechos, especialmente las de aumento, son de las más demandadas entre el público femenino. Habitualmente se emplean prótesis de gel de silicona y de suero salino para conseguir los efectos deseados. Sin embargo, el injerto de grasa de la propia paciente, como material de relleno natural, resulta totalmente inocuo para el organismo y disminuye cualquier riesgo, por improbable que sea.