¿Alguna vez has pensado en la aplicación del bótox para la migraña, el bruxismo o la sudoración? La toxina botulínica no solo se utiliza con fines estéticos, sino que en los últimos años, otros usos alternativos están ganando en importancia.

Conocido comúnmente como bótox, se ha utilizado en las últimas décadas como tratamiento médico-estético para eliminar líneas de expresión y arrugas, sin necesidad de cirugía ni dolorosos y lentos procesos postoperatorios.

Sin embargo, en los últimos años se ha comenzado a utilizar esta técnica para otros fines algo más desconocidos.

Y es que el bótox está tomando un papel cada vez mayor para el tratamiento y mejora de afecciones tan dispares como hiperhidrosis o sudoración excesiva, migrañas, espasmos musculares, distonías o bruxismo.

¿Qué es el bótox?

El bótox es una sustancia que actúa relajando los músculos y paralizando la movilización muscular excesiva, evitando así su contracción y, por tanto, la creación de arrugas.

Es por ello que los usos del bótox en estética son, principalmente, para atenuar arrugas y eliminar líneas de expresión. Las zonas más habituales para la aplicación del bótox en este sentido son la frente, las arrugas verticales del entrecejo y las arrugas en la zona, tan acusado en las mujeres a partir de 45-50 años.

El tratamiento con bótox suele recomendarse también como medida preventiva, porque contribuye al retraso de la aparición de arrugas. Como en cualquier tratamiento de belleza, una medida preventiva siempre asegurará un mejor resultado a largo plazo.

Como tratamiento médico-estético que no requiere de cirugía, el bótox ha sido a lo largo de los años el tratamiento favorito dentro de su ámbito. Algunos de los motivos por los que su uso es tan popular son los siguientes:

  • Sus resultados se comienzan a ver en la primera semana tras su aplicación, haciéndose más notables de forma progresiva y natural.
  • A diferencia de otros tratamientos, no es incompatible con la radiación solar, por lo que se puede realizar en cualquier época del año.
  • No es necesario aplicar anestesia para realizar el tratamiento y no deja cicatrices.
  • Sus efectos desaparecen de una manera progresiva sin que se noten en la apariencia de nuestro rostro o expresión. Las terminaciones nerviosas se van regenerando y la función muscular se recupera por completo.
  • Es inocuo para nuestro organismo y no tiene efectos secundarios.
  • Es totalmente compatible con otros tratamientos estéticos.

Usos del bótox que no conocías

Tratamiento con bótox para la migraña

La OMS considera la migraña como la segunda enfermedad neurológica más incapacitante. Se ha demostrado en pacientes que han utilizado bótox y que padecen migraña, que el bótox consigue reducir la frecuencia de los dolores de cabeza, la intensidad y, con todo ello, el consumo de fármacos para paliar sus efectos. De hecho, es uno de los tratamientos para la migraña crónica con una mayor efectividad.

En este caso, actúa sobre las terminaciones nerviosas disminuyendo los fuertes estímulos dolorosos que provocan los dolores de cabeza. Sobre todo, se aplica en personas a las que los tratamientos preventivos no les han funcionado o no toleran otro tipo de fármacos destinados a paliar los efectos de la cefalea.

La frecuencia en la aplicación del tratamiento vendrá determinada por la gravedad y frecuencia de los episodios de migraña, de modo que un profesional deberá decidir sobre esta cuestión.

Es una aplicación novedosa del bótox que mejora considerablemente la calidad de vida de los pacientes con migraña crónica que no veían una solución efectiva y sin efectos secundarios para su problema.

Tratamiento con bótox para el bruxismo

El bruxismo es el hábito de chirriar o apretar los dientes de manera inconsciente y compulsiva y que puede traer consigo consecuencias como daños y desgaste en los dientes, daños en el esmalte, cefaleas, molestias en la cabeza y boca o daños en la mandíbula o el oído. Lo más habitual es que este hábito tenga lugar por la noche, durante las horas de sueño, aunque también es posible que se den casos durante el día.

Hasta ahora, la solución a esta acción era evitar situaciones de estrés o nerviosismo, ya que se trata de las principales causas que generan su aparición. Actualmente, se pueden ofrecer soluciones más efectivas para este problema como los tratamientos de bótox para el bruxismo.

Con este tratamiento se consigue la contracción del músculo para parar el movimiento constante y aliviar la presión de la zona. No solo se evita el constante movimiento del músculo, sino que también se reduce su tamaño, ya que las personas que padecen de bruxismo suelen aumentar de tamaño la zona de la mandíbula, mostrándose esta hinchada y abultada.

El precio del bótox para el bruxismo dependerá del número de sesiones y la frecuencia con la que estas se realicen, pero la franja de precio estimado puede estar entre los 300 y 500 euros aproximadamente. La frecuencia de las sesiones dependerá de la gravedad de este hábito y de cómo se vaya reaccionando ante el tratamiento. Puede haber personas con un grado de bruxismo leve que necesiten un par de sesiones y personas con un grado más profundo que necesiten varias sesiones para eliminar el problema.

Tratamiento con bótox para la sudoración de axilas

La hiperhidrosis es un problema de sudoración excesiva que sufren muchas personas de manera silenciosa. Este problema no solo aparece en las axilas sino que también se da en las palmas de las manos y plantas de los pies, llegando a darse en ocasiones en otras zonas del cuerpo como la cabeza o la cara.

La particularidad de este molesto problema no es la cantidad de sudor que el cuerpo produce, sino que esta aparece sin necesidad de someter al cuerpo a una actividad física, movimiento o calor. Aparece incluso estando el cuerpo en estado de reposo.

Su método de actuación es bloquear las señales nerviosas de las glándulas sudoríparas regulando así el exceso de sudor producido por esta glándulas.

Por tanto, el bótox para la sudoración de las axilas se torna como la solución eficaz y duradera para las personas que padecen de un problema de hiperhidrosis o sudoración excesiva. Es este un problema muy molesto que se agrava en determinados periodos del año (primavera y verano) y que puede acarrear auténticos complejos y problemas de autoestima para los que lo sufren.

El profesional determinará la dosis y la frecuencia según el tipo de sudoración y la cantidad que el cuerpo produzca.

Tratamiento con bótox para el espasmo facial

El espasmo facial o espasmo hemifacial consiste en contracciones de un lado de la cara producidas de manera involuntaria y totalmente indolora. Generalmente se comienza por la zona del ojo, en el párpado y va bajando hacia el resto de la cara, hacia los pómulos y mandíbula.

A pesar de ser indoloro para la persona que lo padece, es muy molesto y puede convertirse en un complejo porque es un movimiento muy similar al de un tic o un trastorno.

Es una enfermedad crónica y el bótox puede convertirse en la solución definitiva para este problema, ya que, en este caso, sí que actúa relajando los músculos faciales de la zona y evitando su contracción espontánea. El bótox consigue reducir de manera considerable la espasticidad de los músculos faciales.

Tratamiento con bótox para la distonía cervical

La distonía es un trastorno del tono y el movimiento muscular. Se trata de un síndrome neurológico que afecta a la musculatura del cuerpo. Este trastorno del movimiento suele presentarse en forma de contracciones musculares o movimientos repetitivos que siguen un patrón.

La distonía cervical, en concreto, se caracteriza por una postura anómala de la cabeza y el cuello como causa de las contracciones musculares provocadas.

El bótox, para tratar la distonía cervical, actúa impidiendo los impulsos neuronales que se producen en la zona tratada. Por consiguiente, estos músculos experimentan una relajación y los espasmos musculares cesan, pudiendo recuperar el cuello y la cabeza sus posturas habituales.

Además de conseguir recuperar el movimiento normal del cuello, el tratamiento con bótox logra aliviar el dolor cervical sufrido como consecuencia de este trastorno.

Sin lugar a dudas, los tratamientos médico-estéticos ofrecen soluciones eficaces y duraderas, no solo en el ámbito cosmético o de belleza facial, como estábamos acostumbrados, sino también para tratar problemas médicos y patologías como la migraña, el bruxismo, el espasmo facial o la sudoración excesiva.

Ante cualquier tratamiento de bótox para tratar alguna enfermedad, lo importante es dejarse asesorar por profesionales y acudir a centros especializados donde poder encontrar una solución eficaz y adecuada a las necesidades de cada uno y a su problema. En Corporación Capilar utilizamos bótox para el rejuvenecimiento facial sin cirugía y para tratar la sudoración excesiva.