La abdominoplastia consiste en realizar una extirpación de la piel y la grasa por debajo del ombligo, recurriendo en ocasiones a la liposucción. La intervención dura, aproximadamente 2 horas y media y se trata de un procedimiento seguro.

El abdomen es una cavidad que está separada del tórax por el potente músculo del diafragma, que contiene las vísceras del aparato digestivo y del sistema génito-urinario. Está delimitado por detrás por la columna vertebral y la pelvis, que en definitiva, forman su estructura ósea. El resto del abdomen está formado por diversos paquetes musculares, tanto en su parte anterior como en sus partes laterales.

La pared anterior del abdomen está formada por un potente grupo muscular, del que conviene destacar los músculos rectos anteriores, que tienen una forma alargada y aplanada. Estos músculos se disponen a ambos lados de la línea media del tronco, desde el tórax hasta la pelvis, separados por una formación fibrosa que se denomina línea alba.

La forma y el volumen del abdomen presentan variaciones, que dependen de la edad, el sexo, el tipo constitucional, el grado de entrenamiento físico y el estado de nutrición. El abdomen de las mujeres, concretamente, tiene una forma más ancha en su parte inferior, como consecuencia de la mayor amplitud de la pelvis.

Es recomendable reducir el abdomen cuando los músculos del abdomen no tienen suficiente fuerza, como consecuencia del sedentarismo, la obesidad y la falta de entrenamiento, su debilidad facilita que los órganos que se disponen dentro de la cavidad abdominal se desplacen hacia delante, como consecuencia de su estructura y de su peso.