La cirugía de párpados o blefaroplastia, es una intervención quirúrgica más frecuente en hombres. Sus beneficios consisten en reducir los efectos visibles del envejecimiento en los ojos. Ataca principalmente a los párpados superiores caídos y a las bolsas situadas en los párpados inferiores.

La intervención también puede servir para corregir el deterioro de la vista, causado por pliegues de párpado caído. Los candidatos para someterse a una operación de blefaroplastia deben encontrarse en perfecto estado de salud y contar con expectativas realistas en referencia a la cirugía. No son aptos para una operación de párpados los pacientes con determinados trastornos, como enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedad del tiroides y producción insuficiente de lágrimas.

Dependiendo del tipo de cirugía que se lleve a cabo, la blefaroplastia suele ser un procedimiento relativamente rápido. El cirujano extirpa el exceso de piel, grasa y de tejido muscular, bajo el que pueden estar formándose bolsas de grasa o que puede estar provocando desprendimientos del párpado. En la segunda parte de la operación la piel se vuelve a unir.

Las incisiones suelen realizarse en zonas poco visibles en el contorno de los ojos, para que las cicatrices resulten invisibles. Los efectos de la intervención pueden ser muy gratificantes cuando el cirujano cuenta con experiencia y profesionalidad.

En el siguiente vídeo se puede visualizar una operación de blefaroplastia en 3 dimensiones.

 

Fuente: Agencias y Medios Especializados