En torno al diez por ciento de los españoles recurre a la cirugía estética para mejorar su aspecto físico, lo que supone un gasto anual de unos ochocientos millones de euros y sitúa a España a la cabeza del ránking europeo en este tipo de operaciones.

‘En los últimos años -comentó a Efe el doctor José Javier Ceballo Sierra, vicepresidente de la Sociedad Española de Cirugía Estética- el porcentaje de españoles que se pone en manos de un cirujano plástico ha aumentado considerablemente, sobre todo entre los hombres’, que suponen entre un 20 y un 30 por ciento del total. ‘Un auténtico boom’, destaca. ‘No es que los españoles -continúa- estén disconformes con su físico. Cada época tiene unos estándares de belleza y la cirugía estética contribuye a acercarse a ellos’.

De cada diez pacientes siete son mujeres, para operarse los pechos o hacerse una liposucción, sobre todo, y tres son hombres, que suelen arreglarse los párpados, la nariz y, en gran número, la calvicie. ‘Pocos españoles -dice- están contentos con su calva’.

Las mujeres, según este cirujano, van a las consultas por razones puramente estéticas, para paliar el paso del tiempo, -‘no estoy bien, no me encuentro bien y esto se puede mejorar’, se dicen-, mientras que los hombres aducen razones de índole profesional en gran número, ‘para mantener su status laboral’, de ahí que un porcentaje elevadísimo sean ejecutivos que cuidan mucho su imagen externa.

‘La mentalidad de los españoles con respecto a la cirugía estética -afirma el doctor Ceballo- ha cambiado mucho. Es para todos, no sólo para unos pocos, y ha pasado de ser una cuestión oculta, casi secreta, a comentarse públicamente, especialmente entre las mujeres. También ha dejado de ser una especialidad médica despreciada o marginal’.