La demanda de cirugía íntima estética está en auge, y ha aumentado en paralelo al creciente número de divorcios y separaciones, la mujer quiere volver a sentirse sexy por dentro y por fuera y esto le hace preocuparse también por sus zonas íntimas.

Las mujeres se fijan más en otras mujeres y el acceso a la información hace que se den cuenta de las diferencias entre unos genitales externos y otros, es frecuente que el tamaño de los labios menores sea mayor que el de los labios mayores pudiendo causar molestias de roces con ropa ajustada, o incluso influyen en temas de autoestima pudiendo incluso repercutir en las relaciones sexuales.

En muchas ocasiones muestran asimetría de los labios vulvares menores y se recurre a la labioplastia para corregir el tamaño o dar forma al clítoris con la reducción de la piel del capuchón, para darle un aspecto más juvenil.

La lipoescultura o lipolifting de la zona púbica o los labios mayores es otra de las técnicas de cirugía íntima. Es después del parto natural por vía vaginal cuando se producen cambios más profundos ya no solo a nivel estético, se suelen sentir muchas molestias como la pérdida de orina, o sensación de humedad, percepción de bultos, son muchas las mujeres que notan perdida de placer durante el coito por amplitud vaginal.

Ahora con los últimos avances en cirugía de rejuvenecimiento vaginal con láser las intervenciones resultan mucho más cómodas para el paciente, en recientes estudios publicados se asegura que el 75% de las mujeres se muestra totalmente satisfecha y el resto bastante satisfecha con los resultados.

Los beneficios son apreciables a nivel estético y psicológico, este tipo de cirugía mejora la autoestima y las relaciones de pareja.

Esta técnica que está en auge gracias a las nuevas tecnologías ha pasado de ser un tratamiento tabú a ser uno de los más demandados.