La cirugía de párpados asiática se lleva a cabo como una blefaroplastia normal, pero añadiendo al párpado superior un pliegue, para proporcionar a los ojos un aspecto más ovalado.

Las personas de origen asiático experimentan con frecuencia caída de párpados, y recurren a la cirugía para mejorar su aspecto. En torno a un 50% de los asiáticos nacen sin pliegue en el párpado superior. Por lo general, estos párpados tienen una piel más gruesa y la acumulación de grasa es mayor que en los párpados con pliegues.

La blefaroplastia asiática es un procedimiento relativamente simple y rápido. Consiste en la eliminación del exceso de grasa y de piel en los párpados, como en la cirugía de párpado común. Sin embargo, las diferencias en la estructura facial con respecto a las personas con rasgos occidentales, obligan a los cirujanos a tener conocimientos específicos para realizar con éxito esta operación.

La cirugía de párpados asiática también suele llevarse a cabo en régimen ambulatorio, por lo que los pacientes pueden regresar a su casa el mismo día de la intervención.

Recuperación de la blefaroplastia asiática

Es una secuela habitual del postoperatorio de la blefaroplastia asiática encontrar el nuevo pliegue del párpado un poco más arriba de lo normal. Sin embargo, al cabo de uno o dos meses, el pliegue se ubica en el lugar donde ha previsto el cirujano.

Otros efectos secundarios de la operación son la inflamación, los moratones y la decoloración de la piel durante una semana después de la blefaroplastia.