Las personas que padecen problemas de acné y pigmentaciones en la piel no pueden llevar a cabo un tratamiento de depilación con láser de la forma habitual. En estos casos especiales es cuando debe existir la supervisión de un médico que evite las lesiones y el agravamiento de los trastornos.

Las manchas en la piel deben tener un diagnóstico previo al inicio de la depilación. Cuando no se identifica el origen de la pigmentación, la luz del láser puede convertir la mancha en un melanoma, o provocar varices. Lo mismo sucede con el acné, que debe tratarse con técnicas más efectivas que el láser.

La depilación con láser en casos complejos debe llevarse a cabo, más que nunca, en clínicas médicas que cuenten con distintos tipos de láser, para poder tratar de forma adecuada las necesidades de cada paciente. La tecnología de la fotodepilación permite ajustar las potencias de los aparatos al tipo de piel y vello de cada persona, y para que esto suceda es imprescindible contar con una plataforma lumínica completa.

La cuestión de la tecnología también es importante desde el punto de vista de los resultados, ya que el láser estético depila, pero no proporciona tan buenos resultados como el láser médico.

Sin embargo, la Federación Española de Empresarios de Peluquerías y Salones de Belleza no ha recibido quejas o denuncias hasta ahora en contra de alguno de sus centros asociados por cuestiones de mal uso del láser. Este hecho, según los miembros de la asociación, se debe a que los pacientes ya tienen los suficientes conocimientos como para escoger correctamente un centro donde llevar a cabo su tratamiento de depilación con láser.

Fuente: Agencias y Medios Especializados