Muchas mujeres tienen dudas acerca de si es adecuado o no realizar un tratamiento de depilación láser durante la lactancia. En muchas ocasiones, antes de quedarse embarazadas ya estaban siguiéndolo y, después del parón necesario durante el embarazo, se preguntan cuándo podrán retomarlo.

¿Es dañino para el bebé que se siga un tratamiento de depilación láser durante la lactancia?

Por todos es sabido que, para un recién nacido, el período de lactancia es muy importante. Gracias a él, podrá crear anticuerpos e ingerir la cantidad de nutrientes que precisa para tener un desarrollo óptimo.

Aquellas mamás que llevan meses aplazando sus sesiones y quieren continuar sin riesgo para el nuevo miembro de la familia, deben saber que no existe ningún tipo de estudio de incompatibilidad, a día hoy, que relacione alimentar al bebé con leche materna y realizarse sesiones de depilación láser de manera habitual.

Entre los distintos métodos de depilación durante la etapa de lactancia o en el embarazo, como pueden ser la fotodepilación, el láser Alejandrita o el de diodo, no podemos decir que exista ningún tipo de riesgo.

Es importante que tengas en cuenta que durante el embarazo, tanto el pelo como el vello están sujetos a distintos tipos de alteraciones debido a los cambios hormonales. De hecho, puede aparecerte vello en el pecho, la tripa o la cara. Este pelo suele ser abundante y fuerte.

No es necesario que te sometas a ningún tipo de tratamiento, porque normalmente desaparece por sí mismo transcurridos unos 6 meses tras dar a luz.

En muchos centros de depilación láser es frecuente que no quieran realizarte el tratamiento durante el proceso de lactancia. Esto se debe, sobre todo, al aumento de vello del que te hablábamos. Si has esperado 9 meses para continuar con tu tratamiento, al retomarlo, enfócate únicamente en las zonas en las que estabas incidiendo antes del embarazo. Si ha crecido vello en algún otro sitio seguramente te resulte incómodo, pero lo más probable es que no necesite tratamiento y desaparezca solo.

Riesgos por la depilación láser durante la lactancia

Podemos indicar como efectos secundarios del tratamiento de depilación láser síntomas como dolor, irritación o escozor. Estos son completamente reversibles, no suceden a menudo y no influyen en absoluto en la lactancia.

Si hay algo que está realmente contraindicado es aplicarte cremas anestésicas para una sesión láser durante este periodo, ya que que el producto puede llegar a la leche e interferir en el desarrollo del bebé.

¿Por qué en algunos centros lo desaconsejan?

En algunos centros desaconsejan este tratamiento cuando estás dando el pecho debido a que durante el proceso las hormonas están muy alteradas. Esto influye en el crecimiento del vello y es algo transitorio, lo que quiere decir que esperando un poco más de tiempo se regula sin necesidad de ningún estímulo externo.

Lo que sí se sabe con seguridad en cuanto a este tratamiento es que en realidad no alcanza la glándula mamaria. El haz de luz apenas penetra un par de milímetros en la piel, por lo tanto, no afecta a la glándula y, por supuesto, los rayos que penetran no se expulsan a través de la leche materna.

Debido a los niveles de progesterona en el embarazo, el pelo entra en un estado de reposo y, por ello, su apariencia es más densa y fuerte. Este no es un estado anómalo, sino que es perfectamente natural y vuelve a la normalidad, como ya hemos mencionado, alrededor de seis meses después.

En caso de realizar el tratamiento de láser durante este periodo, el matiz es que estarás eliminando un vello adicional que, de todas formas, terminará por desaparecer sin necesidad de incidir sobre él. Esto, como puedes comprobar, no es un problema de incompatibilidad entre el láser y la lactancia, sino una cuestión de incidir sobre el vello molesto.

La depilación láser durante la lactancia es compatible

En España, al igual que en otros muchos países, la lactancia materna no es algo prioritario entre los progenitores y los índices son cada vez más bajos.

Existe un gran desconocimiento acerca de este período. Como apenas nadie recurre a este proceso en los primeros meses de vida de un recién nacido, no es un tema que suela preocupar en demasía a los centros de depilación, aunque haya un estricto control médico.

Con los tratamientos de láser ocurre lo mismo que con los medicamentos: cuando una mujer está embarazada o en proceso de lactancia se tiende a no tomar nada “por si acaso”.

La Sociedad Europea de Dermatología afirma que no existen riesgos de la depilación láser durante la lactancia. Por lo tanto, no es una práctica que esté contraindicada.

En definitiva, la depilación láser durante la lactancia es perfectamente compatible. Aunque muchas veces, y debido al desconocimiento de la sociedad en general, sea complicado que encuentres un centro especializado que quiera continuar con tu tratamiento tras dar a luz.