El tratamiento de depilación láser ofrece la posibilidad de eliminar el vello indeseado de todas las zonas del cuerpo, incluso aquellas que nunca se nos habría ocurrido depilar. Cada zona tiene una sensibilidad, un tono de piel y un tipo de pelo diferente.

Todas las zonas del cuerpo pueden ser depiladas con láser pero al tener diferentes características unas y otras, lo mejor es tomar precauciones en aquellas más sensibles y delicadas.

Zona facial: es una zona muy sensible ya que la piel es muy diferente a la del resto el cuerpo, está en contacto con el sol de forma permanente por lo que tiene una melanina superior al resto del cuerpo y por ello se convierte en la zona más complicada de la depilación láser.

Las cejas: es la única zona que no se debería depilar al estar cerca del globo ocular y poder causar daños graves, respecto a la eliminación del entrecejo habría que extremar las precauciones ya que sigue siendo una parte conflictiva y muy delicada.

Zona púbica: es una zona muy sensible donde hay que tener bastante cuidado a la hora de realizar el tratamiento, sobre todo en la parte denomina mucosa púbica ya que no tiene protección como es el caso del resto de epidermis del cuerpo.

Zona de inglés y entrepierna: son las partes del cuerpo donde se producen más molestias a la hora de producir el disparo que elimina el pelo de raíz, por ello se debe controlar la frecuencia y no aplicarla de forma muy elevada para ocasionar las menores molestias posibles.

Hay una larga lista de zonas factibles de depilar, pero estas tres son las más representativas y con las que hay que tener mayor atención.

Fuente: Agencias y Medios Especializados