La depilación láser facial es más compleja que la de otras zonas del cuerpo. A veces hay que realizar sesiones de repaso para conseguir un resultado más definitivo. Las partes de la cara donde el vello desaparece con mayor facilidad son el bigote y los extremos del mentón.

Los resultados dependerán del tipo de láser que se utilice. Para el bigote y los extremos del mentón es muy eficaz el láser Alejandrita de pulso corto. Para eliminar las patillas, el cuello, el mentón y la frente, es más recomendable la luz pulsada intensa. Con esta táctica, después de un tratamiento, el paciente puede permanecer sin vello hasta durante 1 ó 2 años. Después pueden ser necesarias sesiones de repaso, sobre todo en el caso de la mujer, ya que sufre variaciones hormonales que pueden hacer que el vello vuelva a salir.

Cuando el vello corporal depende de las hormonas, como es el caso de la zona de debajo del mentón y en las orejas, ningún láser puede asegurar la eliminación definitiva, ya que el calor puede provocar que las citoquinas estimulen la formación de la testosterona, que es la responsable del crecimiento del vello.

El láser médico quirúrgico tiene otras aplicaciones además de la depilación, entre ellas se encuentran el borrado de tatuajes, la corrección de la miopía y el astigmatismo, la eliminación de hemorroides, el roncar y la eliminación de las varices.