La depilación láser es una técnica que, debido a sus múltiples beneficios, es elegida cada día por más personas para deshacerse del antiestético y molesto vello que está presente en ciertas zonas de nuestro cuerpo. Pero, ¿es realmente eficaz con el vello rubio?

La depilación láser permite eliminar el vello rápidamente y de forma eficaz durante periodos de tiempo prolongados o, incluso, de forma definitiva. Se trata, pues, de un tratamiento realmente cómodo indicado especialmente a aquellas personas que practican deporte o, simplemente, que quieren gozar de una mayor libertad para vestir o ir a la playa sin tener que preocuparse de depilarse. Pero, además, con la depilación estamos mejorando considerablemente la calidad de nuestra piel.

No obstante, a pesar de tratarse de una técnica cada vez más extendida, resulta curiosa la poca información de la que disponemos a veces al respecto. Por ello, es interesante informarse adecuadamente antes de someterse a un tratamiento de estas características.

Una de las preguntas más frecuentes cuando se habla de depilación láser consiste en si se trata de un tipo de depilación apto para todos los tipos de vello, especialmente para pacientes con vello rubio. En este artículo damos respuesta a esta pregunta.

La depilación láser y el vello rubio

La efectividad de la depilación láser reside principalmente en dos aspectos: el pelo y la piel del paciente. Es por este motivo por el que debemos acudir a centros estéticos donde cuenten con una plataforma lumínica completa, pues es la única forma de que puedan aplicar el tipo de láser que se adecúa a las características específicas de cada persona para conseguir el mejor resultado posible.

En cuanto al vello, el crecimiento de este está condicionado por multitud de factores: la raza, la edad, las hormonas o mismo el sexo influyen en la forma, cantidad y el tipo de pelo que genera nuestro cuerpo. La tecnología que se usa para la depilación láser se basa en el calentamiento selectivo de la melanina del folículo piloso, causando de esta manera su total destrucción, pero sin perjudicar el resto de tejidos de alrededor.

Así pues, la energía que emite el aparato de depilación es absorbida por la melanina que contiene el pelo y la piel. De esta forma, cuanta más melanina tenga nuestro pelo, es decir, cuanto más oscuro sea, más fácil de eliminar será y mejores resultados obtendremos. Por regla general, las personas con la piel clara y el pelo oscuro son las candidatas ideales para este tipo de depilación, siendo el láser algo menos eficaz en aquellas personas que tengan el vello rubio, pelirrojo o blanco.

Como comentábamos antes, otro aspecto a tener en cuenta es la piel. Una piel demasiado morena puede suponer un riesgo en este tipo de tratamiento, pues existe el peligro de sufrir alteraciones en la pigmentación o quemarse por la acción del láser, teniendo que acortarse la exposición del mismo en cada sesión para evitar estos daños. Es por este motivo por el que los especialistas recomiendan evitar la exposición al sol entre las sesiones de depilación.

Otras alternativas: la electrodepilación

Puede que la depilación láser no sea la más adecuada para eliminar el vello cuando se trata de un tipo de pelo demasiado claro, pues al carecer de la melanina necesaria, la energía causante de la destrucción del folículo no se transmite correctamente. Lo mismo ocurre cuando nuestra piel es demasiado oscura y no se puede aplicar la cantidad necesaria de energía para acabar con el vello. Pero no debemos desmotivarnos por eso, pues existen otras opciones más adecuadas para este tipo de vello, como es el caso de la electrodepilación.

Si aún no la conoces, la electrodepilación no es más que un tipo de depilación eléctrica. Se caracteriza por ser una técnica muy precisa que logra terminar de forma progresiva y permanente con todo el vello, sea cual sea el tipo y el color de este y en cualquier fototipo de piel. Esto resulta tremendamente beneficioso para aquellas personas que, como ya se ha indicado, no pueden acceder a la depilación láser por carecer de la melanina suficiente en su pelo.

En la electrodepilación, la eliminación del vello se hace pelo a pelo, lo que la convierte en una técnica tremendamente precisa. La forma de realizarse consiste en introducir una aguja muy fina atravesando los anexos cutáneos para poder aplicar una pequeña corriente eléctrica que destruye el folículo piloso impidiendo que este vuelva a crecer. De esta manera el resultado es una depilación eficaz, que respeta la piel y en la que la melanina no interviene en el proceso.

Si después de leer este artículo todavía tienes dudas acerca de qué tipo de depilación es la que más se ajusta a tus necesidades, no dudes en pedir una consulta en tu centro estético de confianza, pues ellos se encargarán de valorar tu caso en concreto y aconsejarte sobre el método indicado para ti, como la depilación láser o la electrodepilación.