El truco para conseguir eliminar el vello de forma permanente, es utilizar la última tecnología en depilación por láser, que consiste en la aplicación de un intenso haz de luz que fragmenta y destruye el folículo piloso sin dañar los tejidos ni las estructuras adyacentes.

Equipamiento necesario: Láser Alejandrita, Láser Diodo y Luz Pulsada Intensa.
El dispositivo tiene un mayor tamaño del spot, lo que hace posible tratar una zona más amplia con cada pulso, por lo que los tratamientos de grandes áreas se realizan en menos tiempo, resultando más cómodo para el paciente.

Adicionalmente, se puede incorporar una pulverización refrigerante, que actúa unos milisegundos antes y después del pulso, lo que garantiza la protección de la epidermis y un mayor confort.

La duración de las sesiones es muy variable, dependiendo de la extensión de la zona a tratar. Suele existir flexibilidad en el modo de pago, ofreciendo a los pacientes la posibilidad de cerrar un presupuesto con sesiones ilimitadas por un período de tres años. Financiación a medida.

La depilación por láser se ha convertido en el método de depilación más solicitado. Es segura, no requiere anestesia y apenas dura unos minutos. Después de varias sesiones, sus efectos son los más prolongados en el tiempo, y aunque no se puede considerar un método definitivo, su duración oscila entre meses y años.

El folículo que se destruye mediante el láser no vuelve a crecer. Esto sucede aproximadamente con el 90% de los folículos. El 10% restante se convierte, después del tratamiento, en un pelo más fino y claro, aunque siempre hay casos más resistentes. Con los láseres actuales las restricciones son cada vez menores, e incluso individuos de tez muy morena o negra pueden someterse al tratamiento con garantías.