¿Cuál es la diferencia entre fotodepilación y depilación láser? Las formas de depilación permanentes están ganando la batalla frente a otros métodos más tradicionales y esto hace que cada vez exista una oferta más variada en clínicas y centros especializados. Pero ¿cuál es la que más se adapta a cada persona? Repasamos las diferencias que hay en torno a la fotodepilación (conocida como luz pulsada IPL) y la depilación láser para conocer un poco más esta revolución estética.

Si estamos considerando la idea de eliminar el vello corporal para siempre, lo mejor es que conozcamos primero todas las opciones con las que contamos en el mercado.

Diferencia entre fotodepilación y depilación láser

Para empezar, debemos saber que existen distintos tipos de depilación con luz y que lo que entendemos por fotodepilación y la depilación láser no son exactamente lo mismo. Ambas trabajan de forma parecida, utilizando la energía luminosa que absorben aquellas áreas más pigmentadas (como el vello) para destruir permanentemente los folículos mediante calor. Lo que las diferencia, entonces, es la tipología de esa energía.

La luz, clave

El propio nombre de fotodepilación evoca la depilación mediante el uso de luz. Técnicamente, la fotodepilación definiría tanto a la luz pulsada intensa (IPL) y también a la depilación por láser. No obstante, el término se ha popularizado para indicar únicamente el tipo de depilación que se realiza con luz pulsada intensa (IPL, por sus siglas en inglés).

Esta modalidad, la IPL, utiliza un láser de luz policromática, y su longitud de onda puede variar entre los 500 y los 1000 nanómetros. Se dispersa en todas direcciones, por lo que es el equipo el que se encarga de controlarla, filtrando solo algunos tipos de luces para tratar los folículos.

Por otro lado, la depilación láser aplica una luz pura, monocromática, que funciona en una única longitud de onda –a 755 nanómetros en el láser alejandrita y 800 en el diodo- y viaja en línea recta.

Como vemos, el tipo de luz es la principal diferencia entre el láser y la IPL.

¿Resultados diferentes?

Tanto un método como otro tienen por objetivo el mismo fin: eliminar el vello corporal para siempre. Ambas son efectivas en ese sentido y las dos ofrecen un acabado suave y perfecto. No obstante, existen algunas diferencias entre la fotodepilación (IPL) y la depilación láser que pueden ayudarnos a decantarnos por una u otra de acuerdo con nuestras necesidades. Siempre debe ser un médico el que decida qué tecnología es más adecuada para cada tipo de persona, dependiendo de su piel y vello. Son tecnologías complementarias, por eso de debe acudir a una clínica con todos los tipos de láser para elegir el más adecuado en cada momento para obtener resultados óptimos.

Ventajas de la fotodepilación (IPL)

Al ser una luz de espectro mayor y viajar en todas direcciones, la cobertura sobre la piel que tiene el equipo de IPL es mayor que la del láser.  

Además, la IPL es más versátil. Esto significa que al tener un amplio espectro, también puede ser usada en diferentes condiciones y es más práctica con aquellos pelos finos y débiles a los que el láser no puede llegar.

Ventajas de la depilación láser

El láser, al ser una luz monocromática, es capaz de focalizar cada poro de nuestra piel. Por tanto, puede llegar más cerca del folículo para destruirlo de forma más precisa y prevenir así el crecimiento del vello.

Para gran parte de las pieles y vellos, la depilación láser es más eficaz y los resultados son prácticamente visibles desde el primer día. Cada folículo es tratado individualmente y destruido de manera más rápida.

¿Dónde se aplican?

Ambas pueden aplicarse en las diferentes zonas del cuerpo en las que existe el vello, a excepción de las zonas próximas a los ojos -como las cejas-, o el interior de nariz u orejas.

¿Ambos son eficaces en hombres y mujeres?

Sí. Antes de proceder al tratamiento, las consultas profesionales realizan un estudio de la piel que se va a depilar para determinar qué método es el más adecuado para cada caso.

Lo habitual es que para las mujeres, el tratamiento en piernas, axilas e ingles oscile entre las 6 y las 8 sesiones. Para otras zonas sujetas a reactivaciones hormonales, como la facial, puede ser necesario realizar algunas sesiones más.

Para el vello de los hombres, lo más frecuente es que el número de sesiones sea mayor. En el caso de la espalda, los lumbares o los hombros, lo más conveniente es realizar de 8 a 10 sesiones; normalmente, se espacian las sesiones progresivamente para conseguir incrementar la eficacia.

No obstante, este número de sesiones es aproximado y lo mejor es que consultemos con un profesional que conocerá lo más adecuado para nuestro tipo de piel y vello.

¿Duelen lo mismo?

Con el avance de la tecnología y el perfeccionamiento de los equipos tanto de luz pulsada como de láser, la depilación con luz ya es poco molesta. Es más, otros métodos más tradicionales, como la cera o la maquinilla, pueden resultar más incómodos que la fotodepilación. Hoy en día, además, en clínicas especializadas se utilizan sistemas de enfriamiento previo con aire frío o gel para paliar la sensación que produce.

Y es que, aunque puede generar alguna molestia a algunas personas, siempre son totalmente tolerables y compatibles con la aplicación de crema anestésica para aquellas zonas más sensibles. Si el tratamiento se realiza con supervisión profesional, no habrá problema alguno.

¿Tienen los mismos efectos secundarios?

La luz pulsada y la luz el láser tienen los mismos efectos secundarios leves que pueden aparecen a veces: pequeñas molestias o rojeces, hipo o hiperpigmentaciones…

Además, si estamos consumiendo algún medicamento, siempre es conveniente contrastarlo con el especialista y consultar que no interfiera en nuestro tratamiento depilatorio.

La importancia de contar con un respaldo profesional

Someterse a un tratamiento de depilación con luz pulsada o láser no entraña riesgo alguno. Sin embargo, no deja de ser un proceso que afecta directamente a nuestra dermis, por lo que es importante elegir un centro médico y no estético o con médico que pase consulta solo ocasionalmente.

Para evitar todo tipo de riesgos, es recomendable que, durante el tratamiento, tomemos una serie de sencillas precauciones: debemos depilarnos únicamente con cuchilla o técnicas que no arranquen el vello de raíz, evitar la exposición al sol y mantener la piel hidratada tanto como sea posible.

Además, se debe  realizar una historia médica preliminar del paciente para que, de forma profesional, se compruebe que está a prueba de alergias y reacciones y se decida el láser más adecuado para cada persona. Para una depilación láser segura, se debe acudir sólo a clínicas: solo así, se tendrá la certeza de que la depilación se puede llevar a cabo de forma óptima y segura.

Con todo esto, es necesario contar con especialistas sanitarios y médicos que hayan recibido la formación necesaria y que conozcan al detalle todo el equipo con el que se va a realizar el tratamiento. Solo de esta forma, podremos obtener la confianza necesaria y la seguridad de saber que estamos en manos profesionales a la hora de obtener un resultado  perfecto.