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Operarse la nariz es algo que muchas personas desean debido a que es una de las zonas que más descontentos genera. Por ello, muchos optan someterse a una septoplastia o rinoplastia. Pero ¿qué diferencia existe entre septoplastia y rinoplastia?

Ambas intervenciones tienen que ver con el aspecto de la nariz y suelen confundirse; no obstante, cada una tiene una finalidad diferente.

¿Qué es una septoplastia?

La septoplastia nasal es una intervención quirúrgica cuyo objetivo principal es el de corregir un tabique desviado, bien por un accidente o bien de nacimiento.

Además de la percepción estética, esto puede generar problemas de salud como dificultad al respirar o una disminución notoria del sentido olfativo. Por ello, son muchos quienes deciden someterse a esta operación y acabar con estos problemas de raíz. 

De esta manera, mediante esta operación se endereza el tabique recortando, reubicando y reemplazando tanto el cartílago como los huesos de esta zona. Todo dependerá de las necesidades de nuestro caso, pero este será el objetivo principal.

Antes y después de la septoplastia

El principal efecto que se percibe en el antes y después de una septoplastia es la mejora de la calidad de vida. A fin de cuentas, tener una dificultad para respirar puede condicionar notablemente nuestra rutina. Desde el simple hecho de hacer deporte hasta el padecimiento de alergias.

Por ello, los resultados de una septoplastia suelen ser muy positivos para el bienestar cotidiano de quien decide someterse a esta operación. Para que entendamos mejor la importancia de la corrección del tabique, vamos a mencionar los síntomas más comunes que puede provocar su desviación:

  • Cefaleas debido a la dificultad para obtener oxígeno.
  • Alergias.
  • Ronquidos.
  • Obstrucción nasal común.
  • Deformación de la nariz.

Resultados de una septoplastia

No obstante, a nivel médico hay que mencionar otros resultados interesantes. Es probable que el cartílago o el tejido de la nariz se modifiquen con el tiempo. Lo más común es que estos tejidos y cartílagos se mantengan estables entre tres y seis meses tras la operación.

No obstante, no descartamos que puedan producirse algunos cambios incluso un año después de la septoplastia. Por norma general, todos los pacientes observan una mejora en los problemas derivados del tabique desviado, pero a veces es necesario el sometimiento a una nueva cirugía para remodelar aún más el tabique y acabar con las molestias completamente.

Todo dependerá de la dificultad de nuestro caso y de la recuperación durante el postoperatorio.

Postoperatorio de la septoplastia

Por otro lado, cabe destacar que es de vital importancia guardar una serie de precauciones durante el postoperatorio de la septoplastia. Esto será muy positivo para obtener el mejor resultado posible tras la intervención.

  • Evitar actividades aeróbicas y ejercicios que requieran de trote para disminuir la presión arterial que podría generar un sangrado de la nariz.
  • No sonarse la nariz.
  • Levantar la cabeza mientras se duerme.
  • Utilizar ropa que tenga el cierre delantero evitando las prendas que deban pasarse por la cabeza para evitar el roce con la nariz.

¿Qué es la rinoplastia?

Realmente, rinoplastia hace referencia a cualquier intervención relacionada con la nariz, entre las que se encuentra la septoplastia. No obstante, la denominación de rinoplastia se usa comúnmente para las operaciones de carácter estético.

De esta manera, una rinoplastia tendrá como objetivo adaptar las dimensiones de la nariz a las proporciones adecuadas dependiendo de la estructura ósea de cada paciente. Por tanto, quienes recurren a ella son quienes están más preocupados por el aspecto de su nariz que a quienes esto les produzca alguna disfunción respiratoria y olfativa.

Cabe destacar que otra de las razones por las que se suele recurrir a esta operación de nariz es por una fractura nasal. Normalmente, este tipo de fracturas dejan secuelas estéticas que alteran la forma original de esta parte de la cara y, en muchos casos, quieren deshacerse de dicha secuela.

La cirugía de la nariz es una de las operaciones de estética más demandadas en nuestro país. E Instituto MédicoEstético ha observado que esta tendencia sobre la rinoplastia va en aumento tanto entre hombres como entre mujeres. Lógico si apreciamos la particularidad de la nariz, ya sea por su aspecto funcional y estructural, como por el estético, puesto que es el centro de nuestro rostro, en exposición constante, y de gran importancia a la hora brindarnos rasgos de personalidad.

La rinoplastia tiene como objetivo modificar el aspecto y la funcionalidad del apéndice nasal para solucionar problemas respiratorios, o cambiar la forma de la nariz alterando los huesos y los cartílagos para mejorar el aspecto facial.

Por ambas cuestiones, la nariz se convierte en un órgano de vital importancia y la rinoplastia va en aumento año tras año. Muchas personas recurren a este tipo de cirugía médico estética, en definitiva, para obtener una mejor calidad de vida.

Relación paciente-cirujano

Pero en el momento que se necesite acudir a este tipo de cirugía, la relación entre el paciente y el cirujano será esencial para no sufrir decepciones tras la operación.

El especialista plástico debe valorar las circunstancias estéticas y vitales de cada persona de manera individualizada y plantearse que no todo lo que se puede operar debe operarse. El experto debe considerar al paciente en su conjunto, y no sólo centrarse en su nariz.

Por la otra parte, el hombre o mujer que opte por pasar por el quirófano debe ser consciente de la complejidad de este tipo de cirugía. Requiere estar en manos de profesionales cualificados, encargados de realizarles un análisis previo exhaustivo y, en consecuencia, de guiarles hacia la decisión más adecuada.

Siempre que se deje ayudar por el equipo médico, en un centro que cuente con las máximas medidas de seguridad, y valore todos los aspectos de la intervención, siendo realista en cuanto a las expectativas de la cirugía, el éxito está asegurado.

Paciencia ante los resultados

Dependiendo del tipo de intervención que se realice los resultados definitivos se apreciarán antes o incluso hasta un año más tarde. Al igual que el tipo de anestesia a emplear, la duración de la operación (entre una y dos horas) o el ingreso hospitalario, dependerá de la complejidad de la cirugía. Por lo que, en cualquier caso, se debe tener paciencia. Pero si se está seguro y se acude a un buen centro, el paciente conseguirá equilibrio en su rostro y, de este modo, también se sentirá mejor consigo mismo.

Postoperatorio de una rinoplastia

El postoperatorio de una rinoplastia es similar al de una septoplastia. Lo ideal es guardar cierto reposo para evitar el aumento de la presión sanguínea y llevar el molde nasal las horas necesarias indicadas por el cirujano.

También conviene evitar la ropa que se pone a través de la cabeza y sonarse la nariz. Gracias a esto podremos obtener el mejor resultado estético.

Diferencia entre rinoplastia y septoplastia

Ahora que conocemos la definición de estas dos intervenciones, podemos deducir que la diferencia principal alude al factor estético. Mientras que la septoplastia se centra en el resultado médico, la rinoplastia atiende a razones estéticas.

¿Por qué elegir una rinoplastia para arreglar el tabique desviado?

El problema estético de la nariz crea un complejo bastante grande entre las personas que tienen un tabique desviado porque esta facción ostenta un enclave crítico en la estructura ósea. A fin de cuentas, la nariz es el rasgo central de nuestro rostro y el que más se ve cuando estamos de perfil.

Por ello, quienes no están conformes con su nariz y se someten a una operación quieren que esta esté acorde al resto de sus facciones. Por este motivo, al someternos a una septoplastia puede que no veamos demasiado mejorada la estética de esta facción.

Así pues, y dado que la septoplastia y la rinoplastia pueden realizarse de forma conjunta, muchos prefieren una rinoplastia y, además de corregir su tabique y mejorar sus síntomas médicos, pueden obtener un acabado estético nasal mejor.

Por otro lado, quienes sufren una fractura nasal pueden ver un cambio en la fisionomía de su nariz más allá de la desviación del tabique. Por esta razón, la corrección del mismo no será suficiente para que vuelvan a ver su nariz de la misma manera.

Marcas de la rinoplastia

Algo destacable también de la rinoplastia es que la técnica se ha mejorado tanto que apenas se dejan marcas en la nariz, por lo que la intervención es prácticamente imperceptible. Esa cuestión es importante, ya que corregir la estética de nuestra nariz nos valdrá de poco si quedan cicatrices muy vistosas.

Sin embargo, gracias al avance de la medicina estética no quedarán marcas visibles, lo cual resulta muy positivo a nivel estético.

¿Cuánto cuesta una operación de nariz?

Muchas personas se centran únicamente en cuánto cuesta una operación de nariz. Sin embargo, el precio no debe ser una preocupación extrema. Normalmente, el precio de la rinoplastia en España se encuentra entre los 3.500 y los 4.200 euros. Todo dependerá de nuestro caso concreto y de nuestra historia clínica.

Por otro lado, muchas clínicas permiten la financiación de esta operación, lo que nos permite pagarla en cómodos plazos sin necesidad de desembolsar de una vez dicha cantidad de dinero.

Importancia del precio de la rinoplastia en España

Aunque haya clínicas y centros donde se ofrezcan precios mucho más bajos, lo mejor es que desconfiemos.

Es importante que nos pongamos en manos de profesionales para una operación que puede ser crítica para nuestra apariencia. No solo durante la operación, sino también los cuidados y un seguimiento riguroso por parte de personal médico preparado es crucial para obtener un resultado con el que nos sintamos cómodos.

Y es que los resultados pueden no ser los idóneos si no se hacen con cuidado. Es decir, para una operación cuyo fin vamos a ver todos los días, lo mejor será que contemos con asesoramiento experto durante todo el proceso.

Un especialista profesional con experiencia podrá hacernos un estudio previo profesional para que nos asesoren acerca de la forma y dimensiones que debería tener nuestra nariz.

A fin de cuentas, si vamos a operarnos lo que buscamos es, principalmente, obtener una mejor imagen de nuestra nariz y que esta se adapte mejor a la estética del resto de nuestro rostro. Por ello, decidir exclusivamente por el factor del precio solo nos llevará a obtener un resultado no satisfactorio que después será más difícil de arreglar.

Así pues, a la hora de someternos a una septoplastia y rinoplastia para mejorar la apariencia de nuestra nariz, lo ideal es confiar en una clínica que ofrezca garantías tanto por parte de sus profesionales como de los resultados de intervenciones similares anteriores.

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