La eliminación de las arrugas es posible.

Desde hace unos años estamos viviendo un repunte de los tratamientos estéticos debido sobre todo a que las personas nos preocupamos cada vez más por su físico e intentamos mantenernos en buena forma para así sortear los efectos naturales del paso de los años. En general, se ha experimentado un cambio en la valoración popular respecto a los retoques estéticos, lo cual está muy relacionado con la universalización y asequibilidad de los tratamientos de belleza.

La utilización de técnicas cada vez menos invasivas y altamente eficaces ha sido otro elemento de gran importancia. Generalmente se realizan a partir de un intervencionismo casi nulo en el que se emplea anestesia tópica o local y con régimen ambulatorio.

El botox ha sido uno de los tratamientos que más éxito han tenido durante los últimos años. La razón está en que es un tratamiento que se dio a conocer por su gran éxito entre las celebridades para combatir los signos de la edad. Es menos agresivo y doloroso que el lifting y tiene unos excelentes resultados en muy poco tiempo.

¿Realmente sabes lo que es el botox?

Botox es el nombre comercial del primer medicamento que se comercializó basado en la toxina botulínica tipo A y que se ha quedado como denominación del tratamiento estético en el cual se utiliza.

Aunque todos conocemos la toxina botulínica por sus usos y propiedades relacionados con la estética, esta toxina es ampliamente utilizada para el tratamiento de patologías como la migraña, el bruxismo, la hipersudoración y la sialorrea.

El tratamiento estético de botox con toxina botulínica consiste en la aplicación de microinyecciones de precisión a nivel intramuscular debajo de la zona que estamos tratando. Es un procedimiento tan sencillo que no es necesario la utilización de anestesia ni ningún método de intervención quirúrgica.

La aplicación de la toxina botulínica provoca la relajación de los músculos de la zona e inhibe su movimiento evitando así que se contraigan. Por ello es muy efectivo a la hora de tratar las arrugas de expresión, como las que suelen aparecer en el entrecejo, la comisura de los labios, el contorno de los ojos y la frente. Se administra fundamentalmente en la mitad superior del rostro, y con ella se logra suavizar de manera apreciable las arrugas existentes y se previene la aparición de nuevas.

La precisión en las microinyecciones es esencial para conseguir una expresión facial natural, rejuvenecida y que mantenga la expresividad del rostro. Las sesiones duran aproximadamente unos 20 minutos y sus efectos son inmediatos. Pasados 20 minutos, ya podemos comenzar a apreciar sus resultados, aunque logran su total asentamiento 3 o 4 días después del tratamiento. La piel se ve más lisa y se atenúan las arrugas de manera progresiva.

Sus efectos duran entre 6 y 8 meses, tras los cuales se recomienda asistir a sesiones de mantenimiento. Es muy importante ponernos en manos de profesionales especializados con la titulación adecuada para realizar este tipo de tratamiento. La experiencia, habilidad y equipamiento médico son esenciales para lograr unos resultados satisfactorios y duraderos.

¿Se puede aplicar en mujeres y hombres?

Hace mucho tiempo que los tratamientos estéticos dejaron de ser cosa de mujeres. El botox precisamente es uno de los que más éxito ha tenido igualmente en la población masculina. Sus rápidos y naturales resultados, junto a la duración de sus efectos y la no necesidad de entrar en un quirófano, hacen que cada vez una mayor cantidad de hombres opten por el botox para rejuvenecer su rostro.

¿Vale la pena aplicarnos botox?

El botox es un tratamiento estético que destaca por sus ventajas y excelentes resultados. Además, constituye un tratamiento preventivo muy eficaz para retardar la aparición de los signos naturales del envejecimiento. Se puede realizar en cualquier época del año. Se aplica rápidamente, sin anestesia y no deja ninguna marca. Sus resultados son visibles de manera inmediata y nos aseguran un rostro rejuvenecido y natural por un largo periodo de tiempo.

Las dosis de toxina botulínica que se aplican son tan bajas que no existe ningún riesgo para la salud del paciente y su aplicación no suele dejas huellas en nuestro rostro. Es cierto que los resultados tienen una duración limitada, pero si somos consecuentes con las sesiones de mantenimiento cada 5 o 6 meses, llegará el momento en que estas podrán espaciarse más en el tiempo. A medida que se repitan las aplicaciones el músculo se irá debilitando por desuso y los efectos del botox se prolongarán más.

No hablamos solo de la eliminación de las arrugas. Los avances médicos y tecnológicos hacen posible que hoy podamos retrasar el irremediable paso del tiempo en nuestro cuerpo y con ello sentirnos mejor con nosotros mismos y el resto de la sociedad. Es un nuevo paso hacia el paradigma de la juventud eterna.