Uno de los efectos de la edad y la flacidez que más nos suele preocupar es la papada. Eliminar la papada puede parecer complicado si no disponemos de la información y la ayuda necesaria. Sin embargo, gracias a los últimos avances en cirugía estética, cada vez es más fácil eliminarla.

Las preguntas más habituales en este sentido suelen ser acerca de cómo eliminar la papada, tanto sin cirugía como con cirugía, el precio de la cirugía para eliminar la papada, el tratamiento con mesoterapia, el lifting de cuello y en qué consiste exactamente la cirugía de papada.

¿Qué es la papada?

La papada es el abultamiento carnoso que aparece debajo de la barbilla, o entre la barbilla y el cuello. Suele resultar bastante antiestético y puede generar cierta incomodidad en aquellas personas que lo tienen.

¿Cómo se forma?

La papada puede aparecer tanto en mujeres como en hombres. Aunque es más común entre personas mayores de 30 años o con sobrepeso, también puede aparecer a una edad más temprana. Puede que seamos jóvenes y delgados y aun así nos aparezca papada o, incluso, que la hayamos tenido durante toda la vida. En ese caso, se debe a la genética.

Sin embargo, en la mayoría de los casos la papada aparece con el tiempo. Su aparición puede deberse a una pérdida de volumen y consistencia del músculo platisma. Este músculo es el que tenemos en el cuello. Debido a esta pérdida, la piel que rodea a este músculo pierde elasticidad y la posibilidad de sujetarse. Por lo tanto, la zona entre el cuello y la barbilla se vuelve flácida. Además, como el cuello es una zona del cuerpo que se está moviendo constantemente, la carne de la zona tiende a caerse formando la temida papada.

¿Cómo prevenir su aparición?

Si quisiéramos evitar que la papada apareciese deberíamos seguir estos tres consejos: fortalecer el músculo platisma, disminuir la grasa que se encuentra en la zona y ayudar a que la piel esté más estirada y tersa.

Si cuidamos la alimentación, evitando las subidas y bajadas de peso rápidas y continuas, podemos evitar su aparición o, al menos, retrasarla lo más posible. También debemos cuidar la tiroides, ya que puede ejercer un papel fundamental en la creación de la papada.

Pero si este indeseable abultamiento ya ha aparecido, podemos recurrir a diferentes métodos para eliminarlo.

Cómo eliminar la papada

Si ya no podemos prevenir la papada porque es tarde, todavía no debemos tirar la toalla. Podemos recurrir a diferentes métodos para eliminarla. Por ejemplo, existen algunos métodos para eliminar la papada sin cirugía, pero también puede que nos preguntemos cómo eliminar la papada con cirugía. Veamos cuáles son los mejores tratamientos y cuál nos conviene más en función de nuestras necesidades.

Eliminar la papada con radiofrecuencia

Si la papada que tenemos no es excesiva, es decir, se trata simplemente de un descolgamiento moderado de la piel de la zona, no es necesario realizar una cirugía para eliminarla. Puede reducirse el efecto papada utilizando radiofrecuencia. Sin embargo, en caso de que se trate de una papada con una flacidez excesiva, es necesario barajar otras opciones.

Tratamiento para la papada con mesoterapia

El tratamiento para la papada con mesoterapia consiste en inyectar sustancias de diferentes tipos que deshacen el adipocito que se encuentra en el contorno del rostro. Mediante esta infiltración, la grasa que forma la papada se desprende de la epidermis, siendo posteriormente expulsada mediante la orina.

La mesoterapia es un tratamiento que no se utiliza solamente para eliminar la papada, sino que es muy eficaz para eliminar la grasa del abdomen, las piernas y los brazos.

Dependiendo de los objetivos que queramos conseguir, la mesoterapia puede ser una opción muy recomendable. Si lo que buscamos es hacer desaparecer la papada obteniendo un mentón más estilizado, puede ser una buena opción.

La mesoterapia es un tratamiento que, aunque es parecido a la liposucción, guarda grandes diferencias con esta otra técnica. La más evidente es la siguiente: la mesoterapia hace que nuestro cuerpo elimine de forma natural la grasa. En cambio, si realizamos una liposucción, estaremos retirando la grasa inmediatamente mediante la succión de esta hacia el exterior.

Es importante tener en cuenta si vamos a someternos a la mesoterapia que la cantidad de sesiones que serán necesarias dependerá de cómo asimila nuestro cuerpo las toxinas. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, el mínimo de sesiones que serán necesarias es 10.

Lifting de cuello y papada

El lifting de cuello y papada puede presentar resultados muy interesantes si lo que queremos es eliminar la papada y rejuvenecer la piel del rostro. Este tratamiento se basa en un estiramiento de la piel, corrigiendo la flacidez y las arrugas, tanto de la cara como del cuello.

Dependiendo de cuáles sean nuestras necesidades, podemos realizar el lifting solo en el cuello y la papada, o hacerlo también en el rostro. La anestesia que se utiliza para llevar a cabo esta cirugía es anestesia local con sedación. Se trata de un proceso que no conllevará dolor y cuya recuperación es sencilla.

Este lifting corrige el descolgamiento de la piel que se encuentra en la zona de la papada, haciendo que vuelva a estar tersa y flexible, tensando los músculos y estirando la piel.

Cirugía de papada

Con el envejecimiento es normal que nos salga papada, pero si notamos que la piel entre la barbilla y el cuello se encuentra demasiado flácida y caída, lo mejor es realizar una cirugía para eliminar esos problemas antiestéticos.

La cirugía de papada consiste en un estiramiento o tensado de la piel de la zona, además de un tensado del músculo platisma. Gracias a este tratamiento quirúrgico, podremos lograr eliminar por completo la papada colgante, además de marcar mucho mejor el ángulo del cuello, aportando un aspecto mucho más joven y estilizado.

La cervicoplastia, como se conoce de forma médica a esta cirugía, no es un tratamiento doloroso ni siquiera durante los días posteriores a la operación. Sí es cierto que muchos pacientes describen una sensación de tirantez en la zona, pero esta sensación se encuentra muy lejos del dolor.

Sin embargo, una vez realizada la intervención y para garantizar los resultados, es necesario que sigamos las instrucciones del cirujano: recomendaciones en cuanto a la colocación del cuello y la cabeza en la cama, la alimentación apropiada para la recuperación o la exposición a los rayos UVA. Algunas de estas recomendaciones tendrán vigencia durante al menos los primeros 6 meses posteriores a la operación, siendo necesario además proteger las cicatrices de los rayos del sol con cremas protectoras.

¿Cómo se realiza la cirugía de papada exactamente?

La cirugía de papada se puede realizar de tres formas diferentes.

  1. La primera opción es realizar un corte en la parte posterior de la oreja, permitiendo tirar del exceso de piel. En ese caso, la cicatriz que quedaría se encontraría en la parte posterior de la oreja, siendo casi invisible.
  2. La segunda opción es realizar un corte bajo el mentón, eliminando el pedazo de piel sobrante. En ese caso, la cicatriz se formaría bajo el mentón, aunque sería minúscula.
  3. Por último, la tercera opción es la lipoaspiración. Esta puede realizarse mediante láser, ultravibración o ultrasonido. Consiste en eliminar los excesos de grasa mediante aspiración. Esta opción no deja ninguna cicatriz y permite una recuperación más rápida, además de una intervención muy corta, de apenas 10 minutos.

¿Quién puede realizarse una cirugía de papada?

Aunque pueda parecer que la cirugía de papada es apta para todos los públicos, la realidad es que existen determinados grupos para los que no es la mejor opción.

En primer lugar, nos encontramos con las personas que no tienen una papada prominente y que podrían eliminarla por cualquiera de los otros medios que hemos mencionado: radiofrecuencia, lifting o mesoterapia.

Por otro lado, nos encontramos a las personas que tienen problemas de diabetes o hipertensión. Estos pacientes no serían válidos para esta operación. En cualquier caso, antes de someternos a la operación, una buena clínica nos hará un examen médico en el que un profesional titulado podrá valorar nuestro caso específico.

Es por esto que es crucial ponernos en buenas manos, con personal médico, las mejores instalaciones y un equipo de vanguardia.