El láser ha marcado un antes y un después en el tratamiento de varices. Los últimos avances están permitiendo tratar las arañas vasculares con un riesgo mínimo para los pacientes y muy pocas molestias tras la aplicación del tratamiento. La técnica láser más utilizada es la Fotoesclerosis.

En los últimos años las técnicas de eliminación de varices han evolucionado considerablemente. La aparición del láser ha permitido combinar los tratamientos de siempre con nuevas técnicas que facilitan las intervenciones.

Fotoesclerosis (Láser Vascular): Consiste en atravesar con el láser la superficie cutánea sin dañarla, actuando directamente sobre la vena varicosa para coagularla. Al poco tiempo, el propio sistema reabsorbe el coágulo y la variz desaparece.

El tratamiento es prácticamente indoloro, aunque depende de la sensibilidad de cada paciente. El número de sesiones necesarias dependerá de cada persona, y el intervalo entre sesiones debe ser de al menos un mes.

La causa de la aparición de varices es la dilatación de las venas. Éstas están formadas por unas válvulas, cuya función es devolver la sangre al corazón, evitando que caiga por efecto de la gravedad. Si el organismo no consigue que esta sangre retorne correctamente al corazón a través de las válvulas, la sangre se va estancando y las venas se dilatan formando varices.

Además existen otras técnicas bastante avanzadas que no precisan de láser y cuya efectividad también está comprobada. Ejemplo de ello es la Escleroterapia, que consiste en la aplicación en la vena de una inyección con una sustancia esclerosante, que actúa anulando la variz y haciéndola desaparecer.