La silicona líquida es una sustancia que no está expresamente prohibida para tratamientos estéticos, pero en España se ha dejado de utilizar, debido a que no está comprobado científicamente que sea inofensiva para la salud.

Sin embargo, en muchas clínicas de estética ilegales se sigue utilizando este producto. El motivo que dan las asociaciones del sector es que la inmigración de los países de Sudamérica da como buenas estas técnicas, que se siguen utilizando en sus países de origen.

En España, los cirujanos plásticos y estéticos decidieron hace años suprimir su uso entre los especialistas del sector, ya que aseguran que pueden ocasionar graves secuelas físicas y psicológicas a los pacientes. Según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AGEMED), dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo, aunque no existe una prohibición expresa para utilizar silicona liquida como implante, la normativa recuerda que toda utilización estará sujeta a la regulación europea, y que los productos deben estar registrados en la agencia española.

Instituto MedicoEstético recomienda utilizar solamente los productos con seguridad acreditada en el mercado. Uno de los más empleados es el ácido hialurónico, con el que se llevan a cabo las infiltraciones. Esta sustancia tiene la doble ventaja de ser biodegradable, de modo que si el tratamiento tiene un mal resultado se sabe que al año y medio el cuerpo lo reabsorbe y lo elimina, de modo que se recupera la apariencia natural.


Fuente: Agencias y Medios Especializados