Dentro del campo de la Medicina Estética, la depilación por láser sigue siendo el tratamiento más frecuente con gran diferencia.

Tanto, que ya se empieza a ver como algo cotidiano en la sociedad. La normalidad con la que se asume el proceso de la fotodepilación entraña el peligro de que la población tienda a minusvalorar la importancia de una buena aplicación. El tratamiento siempre debe realizarse por profesionales formados y con aparatos láser autorizados.

El intrusismo profesional dentro de este campo está disminuyendo. Antes se podía encontrar a personal sin preparación realizando el trabajo de médicos. Ahora los pacientes cada vez disponen de más información y seleccionan su clínica teniendo en cuenta todos los factores.

No obstante, todavía es habitual encontrar centros de estética donde se aplican tratamientos de depilación láser por personal no cualificado. Los expertos recomiendan evitar este tipo de establecimientos, ya que la utilización de los láseres no se realiza correctamente y los resultados del tratamiento siempre son de peor calidad.

Los requisitos que se deben exigir en cualquier clínica de depilación por láser son: Que la clínica cuente con un médico que controle el tratamiento; la aplicación del mismo por parte de auxiliares de clínica o enfermería y tener diferentes tipos de láser para cada etapa del proceso lo cual permitirá obtener óptimos resultados.