Según un estudio de The New England Journal of Medicine, la eliminación de la grasa corporal por medio de una liposucción, no sirve para normalizar el metabolismo que provoca la obesidad. Los investigadores indican que es más beneficioso para este fin reducir peso de forma convencional, mediante dietas y ejercicio físico.

La disminución de la masa del tejido adiposo, por medio de su extracción, no tiene ningún efecto sobre el tratamiento de la obesidad. Esta conclusión también la ha alcanzado un equipo del Centro de Nutrición Humana de la Universidad de Washington en San Luis (Missouri). Han evaluado el efecto de una liposucción abdominal de gran volumen sobre los factores metabólicos de riesgo de coronariopatía en mujeres con obesidad abdominal.

En este nuevo estudio se analizaron factores como la sensibilidad a la insulina del hígado, músculo-esquelético y tejido adiposo. También se midieron los niveles de mediadores inflamatorios y otros factores de riesgo de coronariopatía. La muestra del análisis contó con 15 mujeres obesas, antes de una liposucción abdominal y de 10 a 12 semanas después de ésta.

El resultado de la liposucción fue que no modificó de forma significativa las concentraciones plasmáticas de proteína C reactiva, interleucina 6, factor de necrosis tumoral alfa y adiponectina. Tampoco afectó de forma significativa a otros factores de riesgo de coronariopatía, como la presión arterial y las concentraciones plasmáticas de glucosa, insulina y lípidos, en ninguno de los grupos.

Ante estas conclusiones, es lógico pensar que el tratamiento contra la obesidad debe seguir otras pautas. La mejor idea es ponerse en manos de médicos especialistas en nutrición, llevar a cabo pruebas de tolerancia alimenticia, realizar los análisis pertinentes y tratar de perder peso por vías naturales.

Fuente: Agencias y Medios Especializados