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Las mamas tuberosas, también conocidas como mamas tubulares, caprinas o hernia areolar, son un tipo de anomalía en la base de la mama que consiste en la ausencia de tejido parcial o total. Esta carencia obliga a la mama a crecer por la areola, la zona de mayor debilidad, lo que hace que crezca con una forma tubular.

Las posibles causas de esta malformación son numerosas; entre ellas, se encuentra el origen congénito con la aparición durante la pubertad. Puede darse en uno o ambos pechos y, en algunos casos, puede que pase desapercibida para la paciente y el personal no especializado.

Por ello, es conveniente ponerse en manos de especialistas que sepan tratar estos casos, ya que, a pesar del implante mamario, las mamas tendrían una “forma rara”.

¿Cómo saber si tengo mamas tuberosas?

Para diagnosticar la mama tuberosa podemos fijarnos en tres detalles anatómicos fundamentales, como son: la forma tubular de la mama, poco desarrollo en la zona inferior del pecho y ausencia del surco submamario o constricción del mismo.

¿Por qué sucede esto en el pecho? Esta malformación ocurre al producirse una hernia en la glándula mamaria (motivo por el cual tiene ese aspecto de tubérculo) provocando una banda constrictiva que obstaculiza el desarrollo de la mama.

¿Qué hacer si queremos una operación de pecho? Durante la primera consulta en la clínica se deberá evaluar la forma del pecho de la paciente y, posteriormente informar de la presencia de este tipo de mama y el grado de deformidad de la misma.

La paciente podrá acceder a diferentes técnicas quirúrgicas para abordar su corrección, siempre con el asesoramiento de los profesionales sobre cuál es la más apropiada para su caso concreto.

Tipos de mamas tuberosas

Y es que hay tres tipos de mamas tuberosas. Dependiendo de la gravedad de la malformación puede darse:

  • Hipoplasia de cuadrante inferiomedial: es el caso más frecuente, afectando aproximadamente al 50% de las pacientes.
  • Hipoplasia de los dos cuadrantes inferiores: cuentan con dos subtipos, con piel suficiente en la región subareolar, o bien, con piel insuficiente; se da en un porcentaje inferior, un 26%.
  • Y, por último, el caso menos frecuente, un 18%, hipoplasia de todos los cuadrantes.

Y, ¿cuál es la solución?

El tratamiento quirúrgico va a variar dependiendo del grado de la deformidad. Normalmente, consiste en los siguientes procedimientos: remodelación glandular, mastopexia y mamoplastia de aumento. La cirugía de mamas tuberosas consistiría principalmente en una incisión periareolar que permitirá remodelar la areola mediante el acceso a la glándula, así como la colocación de una prótesis mamaria en caso de ser preciso en una reconstrucción de mama tuberosa.

Además, se puede realizar una liberación de la zona submamaria y así lograr el descenso a su altura normal y una redistribución del volumen glandular en los cuadrantes deficientes; todo esto en función del grado de mama tuberosa.

La intervención variará en función del grado que se clasifica normalmente mediante el sistema de “Von Heimburg”.

4 grados de tuberosidad

El grado de tuberosidad 1, el considerado como más leve, consiste en la falta de desarrollo del cuadrante inferior interno de la mama y con la areola orientada hacia abajo.

En el grado 2, se trata de un caso moderado y consiste en la ausencia de desarrollo de la mama en la parte inferior externa, así como una areola extremadamente grande.

El grado de tuberosidad 3, también se trata de un caso moderado y radica en que la piel es insuficiente en la región subareolar y el cuadrante inferior de la mama es limitado, a lo que se añade que la areola está dilatada.

Y, por último, el grado de tuberosidad 4, estimado como el más severo. En este caso los cuatro cuadrantes de las mamas se ven afectados y la areola herniada en la gran parte de los casos.

¿En qué consiste la operación?

La intervención quirúrgica será necesaria para cambiar el aspecto de las mamas tuberosas, y esta dependerá del grado de tuberosidad, lo que también determinará si se realiza una mamoplastia, una mastopexia, o bien, una combinación de ambas, además de otras. En los casos más leves la operación de mamas tuberosas se debería producir por la vía submamaria, mientras que en los más graves deben realizarse por la areola y producir un remodelado completo.

En las mamas tubulares de grado 1, bastaría con una redistribución del volumen glandular, dado que este es suficiente, mediante colgajos glandulares para aumentar el volumen mamario en el cuadrante inferior-interno. En los casos más severos sí será necesario, además del ajuste de la areola y la glándula, el implante de una prótesis para aumentar el volumen de la mama.

Clínicas especializadas en operaciones de pecho

En todas las situaciones, es crucial acudir siempre a la consulta de profesionales especializados. No solo nos estaremos asegurando de no poner en riesgo nuestra salud, sino también nuestro bienestar con nuestro aspecto. Y es que las operaciones de pecho, de la forma que sean, suelen ser críticas a la hora de que la paciente se encuentre bien. Por ello, solo un cirujano especializado que sepa entender las necesidades de cada mujer podrá responder de forma profesional a sus requisitos y proporcionarle el aspecto natural y cuidado que desea. Esto es algo que solo se consigue en las clínicas para operación de pechos donde se encuentran los mejores profesionales.

Y es que esta intervención puede cambiar una vida para siempre, habrá un antes y un después en las mamas tubulares, y acabará con un complejo que hasta ahora podía impedirnos vernos bien. También mejoramos nuestra calidad de vida, sobre todo en el plano personal dado que incrementamos la autoestima, sintiéndonos mucho más seguras de nosotras mismas.

Instituto Médico Estético

Para lograr este objetivo en concreto de sentirnos bien con nuestro pecho, debemos ponernos en manos de profesionales cuya única finalidad es hacer realidad nuestro propósito sin sacrificar en garantías y seguridad; siempre velando por nuestra salud, unido a una atención personalizada, como la que ofrecen en Instituto Médico Estético, en sus clínicas de cirugía estética en Sevilla, Madrid y Barcelona.

Este centro, cuya especialidad es la cirugía estética y la depilación láser, está compuesto por médicos titulados y con las últimas tecnologías aplicadas a la estética. Todo esto hace que se diferencie de cualquier otro centro de estética. Para Instituto Médico Estético la prioridad es la paciente, y por ello nos asesoran y ofrecen los tratamientos que necesitemos de forma personalizada. Además, en cualquiera de sus clínicas la primera consulta y el presupuesto son gratuitos y totalmente sin compromiso.