Las mujeres que se someten a una operación de aumento de pecho deben conocer previamente todos los riesgos que implica. La legislación establece que es imprescindible la firma de un consentimiento informado, en el que la paciente indica que ha recibido toda la información sobre la cirugía.

Se han conocido casos en los que el centro solamente ha facilitado a la paciente un documento genérico sobre la operación de aumento de pecho. Un documento genérico no sustituye en ningún caso al consentimiento informado, por lo que con esta práctica se actúa fuera de la legalidad.

Algunos puntos para los que la paciente debe dar su autorización en el consentimiento informado de la mamoplastia de aumento son los siguientes:

– El médico que va a realizar la intervención.
– Admitir que ha recibido toda la información pertinente.
– Declarar que ha facilitado todos los datos importantes sobre su historial médico.
– Admitir los imprevistos que puedan surgir durante el proceso y su tratamiento.
– Autorizar la administración de los anestésicos que sean necesarios.
– Admitir que no se le han ofrecido garantí­as de éxito al 100%.

La forma y el tamaño del pecho previos a la cirugía serán determinantes en el tratamiento que se siga y en los resultados obtenidos. Es preciso saber que, si existen defectos de asimetría antes de la operación, es difícil que se puedan corregir del todo con la mamoplastia.

Las incisiones que deban realizarse serán poco visibles. Para ello se llevarán a cabo por debajo de la mama, en torno a la parte inferior de la areola o en la axila. El método de implantación de la prótesis dependerá sobre todo de la recomendación del cirujano.

Fuente: Agencias y Medios Especializados