El Macrolane ha supuesto una revolución para algunas técnicas de cirugía estética, como es el caso del aumento de senos. Permite aumentar hasta una talla y media de pecho, sin necesidad de pasar por el quirófano. Está especialmente indicado para el relleno de depresiones y el aumento de volumen.

Mediante una simple anestesia local, permite pequeñas modificaciones de talla, evitando una operación. Sin embargo, solamente está indicado para pequeños aumentos de seno. No obstante, incluso los pequeños incrementos de talla eran susceptibles de cirugía antes de la llegada del Macrolane.

El objetivo de la cirugía estética es investigar para encontrar métodos cada vez menos invasivos. Este objetivo se plasma al 100% en el caso del Macrolane, ya que en ciertos casos sustituye a una operación, y sus resultados son realmente buenos. El paciente también se ahorra una anestesia local con sedación, cicatrices, el postoperatorio, los vendajes y la faja de compresión.

El Macrolane está compuesto por ácido hialurónico, sustancia inocua para el organismo y que se reabsorbe por él. Solamente es comparable a la técnica de relleno con grasa de la propia paciente, donde el éxito de la intervención depende de la cantidad de grasa disponible.

La duración de los resultados del aumento de senos con Macrolane es limitada, ya que al tratarse de una sustancia natural de origen animal se disuelve en el cuerpo humano. Para mantener los resultados la paciente debe retocarse el volumen cada año y medio o dos años, de forma rápida y cómoda.

La técnica de aplicación del producto consiste en introducir el gel mediante unas cánulas de 2 milímetros, distribuyéndolo donde se necesite bajo la glándula mamaria. El proceso dura unos 30 minutos, requiere mínimos cuidados postoperatorios y no es necesaria baja laboral.

Para soluciones de aumento de seno definitivas, sin embargo, lo más efectivo es el implante de prótesis mamarias. Esta opción no requiere de mantenimiento ni repasos.

Fuente: Agencias y Medios Especializados