La mejor noticia que podrían recibir las mujeres que están pensado en someterse a una mamoplastia es que no necesitan pasar por el quirófano.

La novedad la provocan los implantes de ácido hialurónico. Hasta ahora se han utilizado sólo a nivel facial, pero se pueden empezar a utilizar a nivel corporal para ligeras depresiones e incluso para pequeños aumentos de pecho.

Esta nueva aplicación será una de las principales novedades en el Congreso Médico Internacional de Estética Integral. El ácido hialurónico es un polisacárido que se encuentra en muchas partes del cuerpo humano: articulaciones, globo ocular o tejido conjuntivo. Se obtiene a través de cultivos bacterianos. Actualmente se emplea casi siempre como material de relleno en Medicina Estética, para el tratamiento de arrugas.

En busca de tratamientos sin cirugía

Este avance tiene que ver con el reto de la Medicina Estética que busca tratamientos cada vez menos agresivos, con escasas complicaciones y con mejores resultados finales.

La Medicina Estética se diferencia de especialidades como la Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, en que no utiliza técnicas de cirugía mayor y no requiere anestesia general, por eso la mayoría de sus tratamientos permiten una rápida vuelta del paciente a su vida normal.

La mamoplastia es una de las intervenciones más frecuentes entre el género femenino en la actualidad. La recuperación de la operación suele ser rápida, y la paciente puede incorporarse a su vida normal a los pocos días.