El maquillaje permanente o micropigmentación es una técnica que se originó en el Extremo Oriente, puesto que los lugares de donde se tiene la primera referencia son Hong Kong y Taiwan. Posteriormente, el primer procedimiento se fue modificando y perfeccionando en países como China y Japón.

Ya más cerca de nuestros días, en la década de los años 90 del siglo pasado, se desarrolló la técnica actual de micropigmentación.

La diferencia que existe con el tatuaje es que este último no es removible porque se encuentra más profundo que el maquillaje. En este último, el pigmento se implanta a 0.07 mm, en la epidermis y, por tanto, su duración es de unos 2 años.

¿Qué es el maquillaje permanente o micropigmentación?

Denominamos maquillaje permanente a la introducción de pigmentos en gránulos, de diferentes tonos, en el tejido dérmico. Se realiza con ayuda de unas agujas muy finas unidas, o conectadas, a un dermatógrafo que puede ser electrónico o eléctrico. Este se encarga de provocar unos movimientos de vaivén que son necesarios para que el pigmento penetre adecuadamente.

¿Cuál es el proceso?

Antes de realizar el maquillaje, se realiza una prueba de visagismo. Esta consiste en un estudio para determinar cómo se realizarán las correcciones de manera que se logre un resultado armonioso.

Durante estas pruebas el cliente puede acordar con el profesional el resultado que desea obtener. Este realizará una prueba sobre una plantilla, sobre maniquí o sobre el propio paciente, en la que realiza una micropigmentación de prueba con el diseño que se va a realizar finalmente.

Tras esta prueba se realiza el procedimiento técnico en el que se implantan los pigmentos a nivel de la dermis, para ir coloreando y dando forma a las diversas áreas del rostro como las cejas, los labios o los ojos.

No es un procedimiento que cause dolor, pero algunas personas sí indican sensación de incomodidad, especialmente, en zonas más sensibles como los ojos. Esto, como los tatuajes, también depende de la sensibilidad de la persona.

Tras realizar esta técnica se debe esperar unas semanas para poder apreciar realmente el resultado.

¿Qué zonas se pueden micropigmentar?

Actualmente existen tres tipos de micropigmentación principales que están especializados en una determinada área de la cara o cuerpo, o cuero cabelludo. En cada caso, se aplica una de estas técnicas concretas que deberán realizarse teniendo en cuenta todos los aspectos previamente mencionados.

La micropigmentación estética

Es la más conocida, y de la que se trata la mayoría de las veces cuando hablamos de maquillaje permanente. Busca embellecer naturalmente zonas del cutis como labios, cejas o la línea del ojo.

La micropigmentación de cejas se realiza si se tienen calvicies, o están poco pobladas, porque se les da forma y aportan expresividad. Se realizan pequeñas líneas que van modelando la forma y el grosor de las cejas dándoles un aspecto completamente natural. Es, por tanto, un maquillaje permanente de cejas y estas van a quedar perfiladas de manera que siempre se verán perfectas.

Si se realiza la línea del ojo, se tienen en cuenta varios aspectos como la longitud, el grosor y el color que desea el cliente. La mirada queda definida y con gran profundidad, sin necesidad de retoques en ningún momento mediante maquillaje convencional.

En cuanto al maquillaje permanente para labios, se realiza para corregir su forma y también para darles volumen y un color más intenso de manera permanente. Además, embellece el rostro, da armonía a la boca, equilibrando los labios con el resto de la cara.

En cuanto a la micropigmentación capilar esta tiene como objetivo disimular aquellas zonas que clarean en el cuero cabelludo debido a la caída del pelo. Logramos un efecto óptico mediante el que parece que, en esa zona, está creciendo de manera natural pelo del propio paciente. Para que quede perfecto, se ha de tener el cuenta el frontis, el tipo de cabello y el color del mismo.

El maquillaje permanente para vitiligo u otras condiciones especiales

El maquillaje permanente para vitiligo es un tipo de micropigmentación que también se utiliza para corregir y cubrir otros tipos de imperfecciones de la piel, como por ejemplo, las cicatrices, los injertos o las quemaduras.

También se usa en casos de vitiligo, una enfermedad cutánea que va provocando manchas blancas en diversas zonas de la piel. Este tipo de micropigmentación se suele realizar en áreas más bien pequeñas.

Además, se ha de realizar cuando el vitíligo ya es estable y no sigue progresando a zonas más extensas de la piel.  

La micropigmentación también puede realizarse en personas que han sufrido cáncer de mama y requieren de la reconstrucción de las areolas mamarias (pezón) tras la operación.

¿Qué cuidados se deben mantener?

Tras la siguiente semana a la realización de la técnica se deben aplicar ciertos cuidados:

  • Limpiar a diario con suelo fisiológico la zona micropigmentada con ayuda de una gasa estéril. No se debe usar algodón.
  • Se debe mantener la zona seca, y evitar cualquier agresión como rascados o frotar la misma.
  • No se deben utilizar cosméticos sobre la zona.
  • No tomar el sol y, por supuesto, tampoco rayos UVA.
  • Se deben evitar las saunas, las piscinas y las playas.

Los cuidados deben mantenerse durante los siguientes días tras la realización del maquillaje, y una vez pasado el periodo que nos hayan indicado ya se puede disfrutar de los resultados de manera normal.

Sin embargo, y de manera permanente, recomendamos utilizar protección solar para todas aquellas zonas micropigmentadas que puedan quedar expuestas al sol. La protección solar, en realidad, debe ser de uso diario y habitual sobre toda la piel para evitar los daños solares.

Cualquiera de estas técnicas de pigmentación, tanto las que se refieren a maquillaje permanente como las que se refieren a la pigmentación de tipo reconstructivo para cicatrices, areolas mamarias o vitiligo, deben realizarse en centros especializados en micropigmentación que cumplan las garantías sanitarias pertinentes. Solo así, obtendremos todas las garantías posibles y la tranquilidad de saber que nos encontramos en manos profesionales.