Cómo influye la medicación en la depilación láser - Clínica de Depilación

Escoger una clínica de depilación láser es una solución segura y eficaz para acabar con el vello definitivamente. No obstante, se han de tener en cuenta varios factores, como los medicamentos, enfermedades y agentes químicos para evitar posibles efectos secundarios no deseados.

Da igual si se trata de depilación láser íntima masculina o femenina, piernas, axilas o cualquier zona que consideres “resistente”, ya que no influye el aguante que presente la piel ante agentes externos. Hay fármacos que pueden generar cicatrices e inducir al crecimiento del vello y medicamentos o agentes químicos que pueden producir reacciones fotosensibles, fotoalérgicas y/o fototóxicas.

Antes de realizar la depilación láser

Por lo tanto, si estamos tomando alguna medicación, sea del tipo que sea, es importante tenerlo en cuenta y tomar precauciones, como notificárselo al especialista que aplique nuestro tratamiento láser.

Al acudir a nuestro centro de depilación para llevar a cabo la sesión, es necesario que pongamos en conocimiento de los responsables nuestros antecedentes personales. Desde la primera visita es importante informar sobre las operaciones quirúrgicas a las que nos hayamos sometido, enfermedades que hayamos tenido, afecciones crónicas en caso de haberlas (como pueden ser los casos de diabetes) y, muy importante, si somos usuarios de algún medicamento y, en caso afirmativo, de cuál, aunque pensemos que no tiene importancia.

Solo existen algunos fármacos que están contraindicados con este tratamiento para la eliminación del vello, pero con esta medida preventiva evitamos posibles efectos adversos.

En caso de que estemos tomando alguno de estos medicamentos en el momento de querer recibir tratamiento láser, lo más probable es que nos indiquen esperar antes de comenzar con él. Por supuesto, no todos los fármacos están totalmente contraindicados para el uso del láser. Algunos son completamente inocuos y en otros hay más factores que debemos tener en consideración como, por ejemplo, tipo de medicación, duración del tratamiento o dosis.

Quizás se dé la situación de que no sea incompatible y puedas empezar el tratamiento de inmediato. En ese caso es recomendable que, el técnico láser que lo vaya a realizar sepa cuál es el medicamento. En base a ello, podrá decidir qué tipo de láser es más adecuado para ti, qué potencia de tratamiento seleccionar y la regularidad con la que se han de mantener las sesiones.

Por estas razones, lo ideal es que siempre comuniques en la clínica si has iniciado o vas iniciar un tratamiento farmacológico, para que el departamento especialista pueda asesorarte mejor dependiendo del medicamento que sea.

 

La fotosensibilidad

Algunos fármacos de uso común son incompatibles con el tratamiento láser por ser medicamentos fotosensibles. Estos contribuyen a que la piel absorba luz con mayor intensidad de la normal, produciendo así una reacción alérgica a la mínima que expongamos la piel al sol.

Ahora, con la llegada del verano todos queremos lucirnos en trajes de baño pero sin vellos antiestéticos en zonas indeseadas. Por ello, debes poner especial cuidado a la hora de tomar el sol si estás en tratamiento láser y farmacológico.

La fotosensibilidad, como su propio nombre indica, hace que nuestra piel sea más sensible a la luz. Por esta razón, para evitar que se pueda producir alguna quemadura, o casos de hiperpigmentación, formación de cicatrices o dermatitis, debería realizarse un tratamiento con una intensidad menor a la normal.

 

Tipos de medicamentos fotosensibles

Los más conocidos son determinados tratamientos contra el cáncer y antidepresivos, pero existen medicamentos de uso frecuente que tampoco es aconsejable ingerir antes de las sesiones de depilación láser.

Un error muy común es omitir haber consumido algún fármaco por pensar que no influirá en el tratamiento. Pero hay algunos antiinflamatorios, cierto tipo de medicamentos para el acné, hipertensivos, diuréticos y determinados antihistamínicos, además de algunos antibióticos, que pueden dar lugar a las consecuencias de la fotosensibilidad.

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) son de consumo cotidiano y pueden interferir con el láser. Los más comunes a tener en cuenta, y de los que debes informar si consumes alguno, son:

– Aspirina.

– Ibuprofeno.

– Diclofenaco (Voltarén).

– Naproxeno.

– Dexketoprofeno (Enantyum).

Por otro lado, los antidepresivos y la depilación láser no son buenos compañeros. Los agentes químicos que componen los antidepresivos y que provocan fotosensibilidad son:

– Imipramina.

– Flotriptilina.

– Amitriptilina.

– Doxepina.

– Trimipramina.

– Protriptilina.

– Desipramina.

Siempre es importante consultar el prospecto de los medicamentos que estemos consumiendo si tenemos pensado comenzar algún tratamiento basado en el uso del láser.

Si te has decidido a acabar con el vello de manera definitiva y ya tienes tu cita en una clínica de depilación láser en Madrid, Barcelona o Sevilla, recuerda la importancia de comunicarle al profesional especializado si estás recibiendo algún tipo de tratamiento farmacológico para evitar posibles efectos contraproducentes. Nunca te quedes con dudas, pregunta todo lo que necesites saber y, si no sabes cómo reaccionará tu piel, no debes preocuparte ya que, por regla general, se realizará una prueba de tolerancia. De esta forma, se valorará la respuesta de tu piel al futuro tratamiento y  podrás comenzar con tranquilidad tus sesiones depilatorias.