La cirugía estética no es sólo aumento de mamas, operaciones de nariz y liposucciones. Existen zonas como el mentón que cada vez son más demandadas para conseguir el rostro deseado y para ello la mentoplastia es la intervención adecuada.


Buscar una cara proporcionada

En muchos casos no pensamos en el mentón cuando imaginamos la cara perfecta, pero llega a tener una importancia capital si es desproporcionado. Tanto si es demasiado grande como demasiado pequeño, puede hacer que la expresión cambie por completo, y que un bonito rostro no se aprecie como tal.

Cuando la barbilla es demasiado grande o prominente, puede dar aspecto de bruja, creando expresiones muy duras y aviejadas, sobre todo cuando la persona está de perfil. Si la situación es la contraria y falta mentón, la cara pierde expresión y necesita un aumento para conseguir personalidad.

En otras ocasiones, la mentoplastia se hace necesaria debido a alguna malformación, que puede venir como consecuencia de un accidente o ser un problema de nacimiento de la persona que la sufre. En ambos casos, es una operación con muy buenos resultados, que recupera la expresión del rostro, dejándolo con el aspecto que siempre debía haber tenido.

En qué consiste

Tanto si se trata de mejorar un rostro que no es demasiado proporcionado como si la intervención se realiza para eliminar las secuelas de un accidente, las técnicas utilizadas dependen de si lo que se desea es aumentar la barbilla o, por el contrario, es necesario reducirla.

En el primer caso, existen varias opciones. Se puede implantar una prótesis o incluso solucionarlo con tejido graso del propio paciente. Si no sólo hay que aumentar, sino que también es necesario cambiar la forma del mentón para mejorarla, se puede optar por desplazar ligeramente el hueso hacia delante.

Si lo que hace falta es reducir la barbilla, lo que se hace es lijar un poco el hueso en los casos más leves, o incluso seccionarlo si es necesario hacer un cambio algo más drástico.

Ninguna de estas intervenciones debe suponer riesgos fuera de lo normal, siempre que se realicen en centros médicos especializados, por verdaderos profesionales y con todas las garantías que la ley exige.


Fuente: Agencias y Medios Especializados.