Mesoplastia Facial: ¿Por qué es uno de los mejores tratamientos antiarrugas?
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La mesoplastia facial es un tratamiento que ha revolucionado la estética mundial gracias a sus magníficos resultados y la sencillez de su aplicación. Por ello, es uno de los métodos preferidos entre aquellas personas que quieren lucir siempre jóvenes y frescas.

Tanto para la mesoplastia, como para cualquier otro tratamiento estético, siempre es conveniente contar con las mejores manos. Solo así, podremos tener la garantía de obtener los mejores resultados en algo tan crucial como es nuestro aspecto.

¿En qué consiste la mesoplastia facial?

Esta técnica utiliza diversos compuestos que logran un rejuvenecimiento fantástico.

La mesoplastia facial es un método sensacional para quitar las arrugas y lograr una eterna juventud a través de pequeñas inyecciones de diversos productos como los siguientes:

  • Complejos vitamínicos, oligoelementos, silicio orgánico o antioxidantes que proporcionan un gran efecto luminoso al rostro.
  • Ácido hialurónico, policaprolactona, ácido poliláctico o hidroxiapatita cálcica para hidratar y rellenar.
  • Toxina botulínica en los músculos que son más hipertónicos para tratar más las arrugas de expresión.

Este tratamiento antiarrugas se recomienda a partir de los 35 años, momento a partir del cual son más visibles sus efectos.

Estos son muy duraderos, pero no permanentes, lo cual es una ventaja si queremos hacer ajustes o renovar el tratamiento revitalizándolo todavía más. Lo habitual es renovarse cada varios meses o anualmente.

El precio de la mesoplastia facial es más bajo de lo que imaginamos y mucho más accesible de otros tratamientos más invasivos o quirúrgicos. En Instituto Médico Estético, es financiable en cómodos plazos y la primera consulta de evaluación es siempre gratuita.

Las partes del rostro que mejoran con la mesoplastia

La mesoplastia facial tiene efectos excelentes en diferentes partes del rostro. Por eso, podemos llegar a distinguir entre aquellas que tienen como objetivo la mejora del rostro en general de otras más específicas para zonas concretas.

La mesoplastia de papada es un buen ejemplo, puesto que tiene como fin la eliminación o reducción de la papada de forma fulminante, e incluso de tratar las posibles arrugas que tengamos en ella.

Por otro lado, las arrugas en el entrecejo también pueden ser objeto de nuestro tratamiento con mesoplastia. Aunque formarán parte de la zona a tratar con la mesoplastia facial al completo, siempre es bueno comentar con el médico qué zonas nos preocupan más o consideramos que deben ser objeto de actuación.

Está claro que estamos ante el mejor tratamiento para las arrugas y que su uso nos cambiará la sonrisa.

Tratamientos para combinar con la mesoplastia facial

Las terapias que podemos elegir para complementar la mesoplastia son variadas y dependen de nuestro objetivo. Como este tratamiento no requiere hospitalización y se puede hacer vida normal, es mucho más sencillo aprovechar la visita para hacer otras cosas y salir como nuevos.

Entre los más destacados están los de cirugía estética corporal, facial o mínimamente invasiva, los de medicina estética corporal y facial, varices, dermatología…

La diferencia entre mesoplastia y mesoterapia

Una de las preguntas más habituales tanto en las clínicas como en las consultas online es cuál es la diferencia entre la mesoplastia facial y la mesoterapia. Son nombre muy similares, pero tratamientos diferentes.

La mesoplastia es el tratamiento facial más conocido para rejuvenecer la piel de forma eficiente y duradera. Durante su aplicación se usan unas agujas intradérmicas que facilitan la infiltración de los compuestos. Se utiliza para disimular arrugas, prevenirlas y para revitalizar la piel de la cara al completo.

La mesoterapia se diferencia por la ausencia de uso de rellenos como el ácido hialurónico, que facilita mucho la remodelación del cutis. Además, la mesoplastia supera a la mesoterapia en cuanto a que rellena de una forma muy eficiente las arrugas y el efecto dura mucho más tiempo.

El origen de las arrugas

Las arrugas forman parte de los signos de la edad y del envejecimiento facial. El rostro lo componen cerca de 50 músculos diferentes para lograr realizar todos los movimientos que realizamos a lo largo de nuestra vida: sonreír, llorar, dormir, fruncir el ceño..

Algunos de los motivos de su nacimiento pueden ser los mismos gestos, pero también la falta de hidratación (o la necesidad de hidratarse más), el tabaquismo, el estrés diario, la falta de sueño, los cambios de temperatura o incluso la mala alimentación.

Tipos de arrugas

Los tipos de arrugas son:

  1. Las arrugas estáticas son aquellas que surgen por perder colágeno, volumen y elasticidad. Se corresponden con los pliegues más naturales que podemos tener en la piel y en realidad están desde el mismo nacimiento. Lo que es cierto es que se acentúan según pasan los años.
  2. Las arrugas dinámicas o de expresión aparecen con los movimientos faciales repetitivos, como los mencionados más arriba.
  3. Las arrugas gravitatorias son las que aparecen solo por consecuencia del envejecimiento de la piel.
  4. Las arrugas mixtas aparecen por un conjunto de las anteriores.

A partir de la edad en que recomendamos la mesoplastia, los 35 años, surgen las primera arrugas. Nuestra piel se convierte en una zona más áspera, está más flácida, crecen las líneas de expresión e incluso aparecen manchas.

El objetivo de los tratamientos estéticos como la mesoplastia es reducir las arrugas y eliminarlas al máximo para que no perder la juventud física y estar más sanos.

En Instituto Médico Estético, disponen de expertos titulados que nos facilitan la mayor información posible sobre todos los tratamientos, incluida la mesoplastia facial. Gracias a ellos, tenemos la posibilidad de acudir a una primera consulta informativa gratuita sin compromiso, donde nos recomendarán cuál es el tratamiento más adecuado para nuestras necesidades y deseos y nos contarán con todo lujo de detalle los pasos que daremos.