Con el paso de los años, algunas marcas de la edad como las arrugas y la flacidez van apareciendo gradualmente en lo que no suele ser un plato de buen gusto para nadie. En ese momento en que los signos del envejecimiento, realizar un minilifting puede ser una opción aconsejable.

¿Qué es un minilifting facial?

De forma similar a un lifting -el estiramiento de la piel del rostro para eliminar las arrugas-, un minilifting facial es un tratamiento quirúrgico que podemos realizar cuando todavía tenemos una piel elástica, pero ya hemos comenzado a notar los signos del envejecimiento en nuestro rostro y cuello. Este tratamiento se suele realizar en personas que se encuentran en una edad entre los 50 y los 65 años, pero siempre depende en última instancia del tipo de piel.

Consiste en una cirugía parecida al lifting, pero realizada únicamente en una zona del rostro. A diferencia de lo que ocurre cuando nos realizamos un lifting total, con el minilifting el despegamiento cutáneo es mínimo, lo que permite que el rejuvenecimiento facial sea muy natural.

Es un tratamiento perfecto para quienes quieren probar cómo rejuvenecer la cara o cómo quitar la papada, ya que se trata de una cirugía válida para poner solución a estos casos.

Sin embargo, aunque el minilifting facial requiere de una intervención menor que la del lifting, sigue siendo necesario por parte del cirujano un estudio exhaustivo del estado de nuestra piel, así como de sus ángulos y los gestos que solemos realizar. Solo de esa forma y en buenas manos, será posible llevar a cabo la cirugía con todo el éxito.

Antes y después del minilifting

Como todas las cirugías, antes y después del minilifting también hay algunas consideraciones que hay que tener en cuenta. Los cuidados necesarios tanto en el preoperatorio como en el postoperatorio son fundamentales para que la operación surta el efecto que deseamos.

Antes de la intervención

Si nos preguntamos cómo quitar las arrugas con un minilifting, lo primero que debemos hacer es acudir a un profesional. En la consulta del cirujano plástico, hablaremos con el doctor sobre las expectativas que tenemos con la operación y él nos comentará en qué consiste, resolviendo todas nuestras dudas y disipando toda inseguridad.

Una vez decididos, el cirujano realizará un examen exhaustivo del rostro. En él, el doctor mirará tanto nuestra piel como nuestras estructuras óseas.

En ese momento, el médico nos podrá realizar un preoperatorio completo, así como también hacernos las preguntas pertinentes sobre nuestro estado de salud y nuestros hábitos. Es importante mencionar si tomamos algún tipo de medicación o fumamos.

En caso de ser fumadores, lo más probable es que el cirujano nos recomiende detener el consumo de tabaco durante las semanas anteriores a la intervención. También nos podrá dar instrucciones precisas sobre el tipo de alimentación que debemos tomar durante esas semanas o los líquidos que podemos ingerir en el preoperatorio.

El protocolo prequirúrgico que nos recomendará el médico puede incluir también la toma de medicinas, vitaminas o remedios homeopáticos. Además, se nos podrá recomendar el uso de un jabón especial quirúrgico para la limpieza de la zona. Seguir este protocolo al pie de la letra es fundamental, ya que garantizará una mejoría más rápida y una recuperación óptima tras la cirugía.

Durante la intervención

En la mayoría de los casos, esta operación no llevará más de 2 o 3 horas de tiempo. Aunque, como es lógico, todo dependerá de la dificultad o complejidad de la intervención.

Las incisiones realizadas por el cirujano para estirar la piel de la zona se realizarán en el lugar oportuno, dependiendo de la zona a tratar. Las zonas más habituales son los contornos naturales del rostro o dentro de la línea de cabello.

En cualquiera de los casos, el cirujano se esforzará por realizar las mínimas incisiones posibles, y por realizarlas en zonas donde la estética no se vea comprometida. En la mayoría de las ocasiones, pasadas las semanas de cicatrización, las incisiones serán prácticamente inapreciables.

Después de la intervención

Una vez que se ha finalizado la cirugía, el proceso de recuperación del minilifting tiene una duración de entre 3 y 5 días.

Al finalizar, el cirujano nos colocará un vendaje ligero. En ocasiones, se aplican unos tubos de drenaje, que se retirarán unas 24 horas después de la intervención. Entre el día 1 y el 5 nos retirarán los vendajes y el cirujano nos dirá cuándo debemos acudir a retirar los puntos de sutura.

Las molestias tras la operación son mínimas, y pueden reducirse del todo mediante el uso de la medicación prescrita por el médico. Pero si notamos un dolor muy fuerte o molestias demasiado insistentes, lo mejor será que acudamos a la clínica de cirugía estética para hacérselo saber al cirujano. Quizá en ese caso sea necesario un tratamiento más fuerte.

Cuando nos retiren los vendajes notaremos que el rostro estará hinchado y, probablemente, amoratado en determinadas zonas. Esto durará unos días e irá remitiendo poco a poco. Lo mejor será mantener la cabeza elevada durante los primeros días tras la cirugía para reducir al mínimo la inflamación de la zona.

Por último, es posible que notemos zonas de la piel adormecidas después del tratamiento. No debe preocuparnos, ya que es completamente normal. Esta sensación desaparece con el paso del tiempo.

Beneficios rejuvenecedores duraderos

Una vez que ha transcurrido el periodo de recuperación de esta intervención, los resultados que podemos obtener son realmente impresionantes. Podemos parecer hasta 10 años más jóvenes tras un minilifting facial efectivo, gracias a una barbilla restaurada, una mandíbula más joven y un área facial inferior más terso. Por lo tanto, podremos sentirnos mucho más atractivos al mirarnos al espejo.

Además, los cuidados que deberemos realizar en la piel una vez que nos hayamos recuperado de la intervención no serán muy costosos. Únicamente necesitaremos mantener la piel en un estado hidratado, que facilite la elasticidad.

Sí resultará recomendable llevar una vida de hábitos sanos para perdurar lo máximo posible los efectos de la intervención. Esto lo haremos tratando de evitar tomar el sol, o hacerlo con la protección solar más alta posible, evitando el tabaco que perjudica seriamente el estado de nuestra piel, o realizando técnicas de mantenimiento.

También podemos someternos a peelings, como inyecciones de bótox o rellenos. De esta forma, mantendremos el estado de nuestra piel en su nivel óptimo.

En resumen, recurrir al minilifting facial en lugar de realizarnos un lifting total es una opción efectiva y de resultados excepcionales si queremos corregir algunas partes de nuestro rostro sin que sean generalizadas. Podemos estirar la piel de una de las zonas del rostro en lugar de hacerlo al completo.

Se trata de una operación mucho más sencilla, de duración más corta y con efectos realmente duraderos. Además, no necesitaremos someternos a anestesia general y podremos estar conscientes durante toda la intervención. Se trata de una operación que no requiere hospitalización, y cuya recuperación puede llevar solamente unos días.