La otoplastia, también conocida como la operación de orejas de soplillo, se ha convertido en la solución ideal para muchas personas.

Operación de orejas de soplillo

Uno de los problemas estéticos que más afectan a muchas personas son las conocidas ‘orejas de soplillo’. Quienes lo padecen, sobre todo si son niños, a menudo son objeto de bromas y miradas desagradables que acaban afectando su autoestima.

Su solución, una otoplastia u operación de orejas de soplillo, es una operación sencilla que reduce el tamaño de las orejas y, además, les proporciona la posición más habitual, pegadas a la cabeza.

Se conoce como orejas de soplillo aquellas que tienen el pabellón auditivo más separado de lo normal del cráneo. Tanto este problema como el de las orejas excesivamente grandes se consideran únicamente como una cuestión estética, pero la verdad es que sus implicaciones van mucho más allá.

Los niños en esta situación sufren muchas veces burlas que pueden convertirse en humillaciones y mantenerse hasta su edad adulta. Esto implica que sufran problemas de autoestima que pueden llegar a marcar su vida. Una cirugía de orejas permite evitar estas consecuencias emocionales negativas.

¿Qué es la otoplastia?

Para definir de manera clara qué es la otoplastia, se puede afirmar que es una operación para corregir la deformidad de las orejas. Mediante esta intervención es posible remodelar las orejas, reducir su tamaño, pegarlas más a la cabeza y, en definitiva, darles un aspecto mucho más natural.

El paciente que decide hacerse una operación de este tipo, debe tener en cuenta que el cirujano priorizará que las orejas tengan un aspecto natural.  Por lo tanto no buscará una simetría irreal perfecta, sino la mejora real del problema.

¿Quién puede hacerse una otoplastia?

Esencialmente, todos aquellos niños, adolescentes y adultos que se sientan a disgusto con sus orejas prominentes. Los cirujanos recomiendan a los padres observar cómo los pequeños aceptan su aspecto antes de decidir una operación de orejas de soplillo, ya que su cooperación es fundamental para conseguir que todo el proceso se desarrolle correctamente.

Retocar la forma o el tamaño de sus apéndices auditivos les ayudará a ganar confianza y seguridad en sí mismos, y esto repercutirá, sin duda, en el bienestar emocional de niños y adultos.

En niños, mayores y adultos esta intervención se realiza con anestesia local. En el caso de niños muy pequeños, es recomendable la anestesia general para garantizar su total relajación.

La intervención dura una media de 3 horas y la técnica que se emplea depende del problema concreto a corregir. Generalmente, se realiza una pequeña incisión detrás de la oreja para poder exponer el cartílago y, a partir de aquí, esculpirlo de manera adecuada. Una de las grandes ventajas de este tipo de operaciones, es que la cicatriz queda completamente escondida detrás de la oreja.

Como en cualquier operación, es recomendable priorizar la calidad y la experiencia del cirujano que va a realizarla antes que el precio de la otoplastia. De esta manera, se contará con las mejores garantías de éxito en el resultado final y se reducirán al mínimo las ya de por sí infrecuentes complicaciones en estos casos.

Postoperatorio de una operación de orejas de soplillo

El postoperatorio de una otoplastia es sencillo. De entre las complicaciones propias de esta intervención, solamente, habría que destacar la posibilidad de un hematoma, que el cirujano tratará de la manera más adecuada y desaparecerá con rapidez.

La mayoría de pacientes se siente bien a las pocas horas de la operación y, de hecho, solamente permanecen una noche en la clínica aquellos que han recibido anestesia general.

Al acabar la operación se coloca un vendaje alrededor de la cabeza, que se sustituye en pocos días por otro más ligero. Es indispensable que el paciente sea consciente de la necesidad de seguir las instrucciones del médico en esta fase de la recuperación.

Los adultos ya pueden volver a la actividad normal a los 5 días de la intervención. En todos los casos, es necesario tener cuidado con la actividad física en general.

Las orejas de soplillo y las excesivamente grandes son un problema personal grave, que afecta a la autoestima de muchos niños y adultos. Esto ha hecho que durante años se usaran soluciones caseras y métodos alternativos para intentar disimularlas, todos ellos sin éxito a largo plazo.

Evitar la afectación emocional que representa para muchas personas lucir unas orejas con características diferentes a las habituales pasa por una operación de orejas, que garantiza la solución del problema de manera efectiva.

Merece la pena recordar que las técnicas actuales garantizan buenos resultados en este tipo de intervenciones y, lo que es aún mejor en operaciones estéticas, la ausencia de marcas visibles o cicatrices. Además, hay que tener en cuenta que sus resultados son definitivos, por lo que es una inversión que se rentabiliza muy fácilmente.

Gracias a todas estas ventajas, la otoplastia se ha convertido en una de las más solicitadas dentro del ámbito de la cirugía estética, y en personas de todas las edades. En Instituto Médico Estético, tendrás a tu disposición, una plantilla de médicos titulados que te acompañará en todo el proceso. Así, contarás con la confianza y la seguridad que te mereces.