El número de operaciones estéticas que se realizan cada año en Estados Unidos se han multiplicado por 5 en la última década. La intervención más frecuente es el bótox.

A pesar de los 380 dólares que cuesta el tratamiento, alrededor de 2,7 millones de personas lo han llevado a cabo durante el 2007, según la Sociedad Estadounidense de Cirugía Plástica Estética (ASAPS).

La técnica del bótox consiste en introducir bajo la piel una toxina generada por una bacteria que tiene un efecto paralizante en los músculos. Esta característica se emplea para neutralizar las arrugas de la zona tratada.

En cuanto al género de los pacientes, 2,44 millones son mujeres, el resto hombres. Las diferencias se mantienen al hablar de otras cirugías. Ellas ocupan los primeros puestos con operaciones de aumento de pecho. Los hombres, aunque no acuden tanto a centros de estética, cada vez se van habituando más a estas clínicas. Lo confirma el incremento del 17%. La liposucción es la técnica más demandada entre el público masculino.

Las estadísticas reflejan que los pacientes de cirugía estética proceden de todas las edades. La franja de edad entre 35 y 50 años corresponde a las personas que más acuden al especialista por motivos estéticos. Los menores de 18 hacen más uso de la depilación láser y del peeling, para combatir el acné tan propio de la adolescencia. Los mayores de 65 también demandan tratamientos de belleza, aunque en menor medida. Suelen recurrir al lifting y al levantamiento de párpados y frente.