Todo lo que necesitamos saber sobre el peeling facial y corporal | IME
Seleccionar página

Tanto el peeling facial como el corporal son técnicas de exfoliación que se realizan en los centros médico estéticos con diferentes finalidades. Por ejemplo, en el caso del rostro nos ayudan a tener una piel más luminosa, suave o hidratada y en el caso del cuerpo son perfectos para mejorar cualquier tratamiento corporal posterior. Aquí, contamos por qué es uno de los tratamientos más solicitados en nuestras clínicas.

¿Qué es el peeling y por qué es importante?

La piel se renueva diariamente de forma natural, pero con el paso de los años, el proceso se ralentiza porque merma la actividad de las células que se ocupan de ello. Este es el motivo por el que resulta tan necesario ayudar a nuestro cuerpo para este trabajo, ya que las células muertas que no se eliminan crean una capa oclusiva sobre nuestra piel haciendo que el rostro luzca sin brillo y apagado.

Por tanto, el peeling facial es un tratamiento de rejuvenecimiento del rostro que actúa directamente sobre la epidermis o capa superficial de la piel, limpiándola en profundidad al tiempo que le aporta elasticidad y densidad. También está totalmente indicado para tratar el acné juvenil o las secuelas que puede dejar en forma de cicatrices y para eliminar distintos tipos de manchas. Es un tratamiento muy sencillo que ofrece unos resultados extraordinarios.

Muchas personas se preocupan por el precio que puede tener, pero lo cierto es que resulta totalmente asequible. Esto quiere decir que no debemos renunciar a tener una piel brillante, nueva y luminosa. 

A lo largo del artículo, veremos los diferentes tipos de peeling existentes, pero todos ellos tienen en común el mismo objetivo, que no es otro que renovar las capas más superficiales de la piel.

Importancia del peeling

Este tratamiento es una de las mejores soluciones para la ralentización del proceso de renovación celular y la eliminación de otro tipo de lesiones que se pueden asociar, ya sean manchas producidas por la exposición solar como los lentigos, o algunas rojeces o cicatrices. Por ello, es conveniente realizarse este tipo de exfoliaciones de forma regular.

Para poder escoger el tratamiento más adecuado para cada persona, debemos tener en cuenta si existen enfermedades, lesiones cutáneas o el tipo de piel del paciente. Cada peeling tiene una profundidad y una forma de aplicación muy concreta, por lo que, en función del objetivo establecido, el dermatólogo recomendará el más adecuado y cambiarán tanto las condiciones como el tiempo de recuperación.

Cuanto más profundo sea, mayor será la renovación que produzca, pero también habrá más posibilidades de que aparezcan efectos indeseados. El daño que produzca puede ser muy leve y manifestarse tan solo con unas ligeras rojeces, en caso de que escojamos uno superficial, que pueden durar unos cuantos días. Pero también pueden aparecer costras al aplicar uno medio o profundo, cuya duración puede ser de unos meses.

Este es el motivo por el que antes de hacer un tratamiento de estas características hemos de analizar las expectativas y objetivos de los pacientes.

Cómo se realiza un peeling de manera adecuada

A la hora de realizar un tratamiento de estas características, los dermatólogos especializados analizamos la piel de nuestros pacientes para conocer de primera mano las condiciones en las que se encuentra y cuáles son sus características principales. Una vez analizada, se elabora un compuesto con las sustancias químicas que permitirán eliminar todas las impurezas sin que se dañe la piel.

Para el peeling se suelen utilizar diferentes tipos de ácidos, y su elección se determina por el objetivo que se persigue, el historial médico, la edad y el tipo de piel.

Una vez seleccionado el más adecuado para las características del paciente, lo aplicaremos en la cara y lo dejaremos actuar durante unos minutos. Posteriormente, lo retiraremos y aplicaremos una crema que favorezca el brillo, la elasticidad y la flexibilidad. En algunas personas, por ejemplo para eliminar pigmentaciones indeseadas, no bastará con una sola sesión y será necesario hacer alguna más, pero para un caso de acné es posible que con una sola sí se aprecien resultados notables.

Este tratamiento no requiere de anestesia y, si se necesitan varias sesiones, hay que dejar transcurrir el tiempo necesario para que se recupere la piel. Este tiempo dependerá de los productos utilizados durante la media hora de sesión.

Cómo preparar la piel para este tratamiento

La forma de garantizar el éxito del tratamiento es cuidar la piel antes y tras el mismo con las pautas indicadas por el dermatólogo, las cuales variarán en función de la piel del paciente. Esto evitará posibles molestias a la hora de la aplicación del producto y reducirá los posibles efectos secundarios, de forma que la curación será más rápida y el tratamiento más uniforme.

Esta preparación dura entre dos y cuatro semanas y, durante la misma, debemos evitar la exposición solar y, además, utilizar protección para cualquier momento que podamos pasar en la calle o en contacto con el sol. Esto es debido a que normalmente se suelen utilizar productos a base de ácido retinoico, glicólico, láctico, kójico o hidroquinonas. 

Resultados duraderos, visibles y seguros

El peeling facial es un tratamiento perfecto para que la piel recupere su vitalidad y luminosidad. Los resultados son muy duraderos, pero, además, se puede combinar con otro tipo de tratamientos faciales como las infiltraciones o cualquier otro que se considere oportuno al ver las características del paciente.

Algunos peelings necesitan que la piel se prepare previamente, pero otros solo necesitan que el día en que se lleve a cabo el tratamiento no se realicen ni higienes faciales, ni depilaciones u otras exfoliaciones. Tras el tratamiento, es recomendable utilizar una crema cicatrizante, reparadora, calmante y una buena protección solar, aunque se eviten las exposiciones prolongadas.

Por lo demás, se puede trabajar y realizar vida normal. Simplemente aparecerá una fina descamación a partir de los dos primeros días, pero se puede tratar con los productos que recomendemos. Tan solo aparecerán costras en los peelings más fuertes, como los que se utilizan para tratar las cicatrices del acné, aunque desaparecerán al cabo de unos diez días.

Peeling facial: principales tipos

Según la actuación de este tratamiento sobre la piel podemos diferenciar varios tipos:

Peeling químico

Si es superficial, se puede realizar con ácido láctico, glicólico o salicílico. Es perfecto para tratar los efectos del acné en la adolescencia, así como las cicatrices que deja en la piel de los adultos. Afina la piel y le da luminosidad y homogeneidad, puede reducir las finas líneas de expresión y mejora la elasticidad.

Luminoso con vitamina C

Es una limpieza facial no invasiva que acaba con los signos en la piel procedentes del cansancio. Aporta luminosidad al rostro gracias a las características antioxidantes de la vitamina C.

TCA o tricloroacético

Atenúa las hiperpigmentaciones y las líneas de expresión que no tienen mucha profundidad. Es perfecto para eliminar el fotoenvejecimiento, la queratosis, el acné o el cloasma. 

Peeling con fenol

Mejora la textura de la piel y puede tratar las manchas solares y las líneas de expresión. Es perfecto para recuperar la salud en pieles muy estropeadas.

Acudir a una consulta médica profesional nos permitirá conocer cuál es el más indicado para cada caso particular.

Peeling corporal

El peeling corporal produce una profunda limpieza en la piel, purificándola y oxigenándola. Esto permite recuperar su belleza y tersura, mejorando el aspecto de estrías, cicatrices u otras imperfecciones. Está indicado para reparar la salud de la piel tras una exposición solar extrema, como en el mes de septiembre tras el verano, o para favorecer la penetración de los principios activos de otros tratamientos.

¿Y después del peeling?

Podremos realizar varias sesiones dependiendo del tipo de piel del paciente, aunque lo más habitual es que sean entre dos y tres de forma anual. A pesar de ello, tras un tratamiento de estas características se puede recuperar la vida normal, pero hay que tener cuidado con la exposición solar.

Es recomendable no utilizar perfumes, colonias o cualquier cosmético con alcohol, aunque sí es adecuada la aplicación de cosméticos hidratantes y regeneradores. El gel para la ducha, por su parte, debe ser neutro y se deben evitar saunas, piscinas o bañeras.

Peeling facial


En definitiva, para evitar efectos indeseados en nuestra piel tras un peeling facial o corporal, es necesario contar con el diagnóstico y las recomendaciones de dermatólogos especializados. Contacta con nosotros mediante el formulario o de manera telefónica para reservar una consulta gratuita y te indicaremos qué tipo de tratamiento es el más adecuado para tu tipo de piel.