Todas las cirugías necesitan una planificación previa. En la abdominoplastia a veces se requiere que el paciente pierda peso antes de llevar a cabo la operación. Sobre todo si se van a realizar plastias musculares o colocaciones de mallas sintéticas. Es muy aconsejable mantener una buena hidratación cutánea.

Como para cualquier intervención quirúrgica, es necesario realizar una buena historia clínica que refleje todas las alteraciones de salud, completándose con analíticas sanguíneas detalladas, una radiografía de tórax y un electrocardiograma.

Existen factores influyentes en la reducción de abdomen que es preciso tener en cuenta, como el tabaco y la ingesta de algunos medicamentos. Estas sustancias pueden provocar alteraciones respiratorias que deben ser estudiadas, alteraciones en los tejidos por falta de oxigenación y de buena circulación sanguínea. También pueden retrasar el proceso de cicatrización de la herida.

También es recomendable informar al médico acerca de los medicamentos que se utilizan habitualmente o de forma puntual, por si pudieran provocar algún efecto secundario importante para la operación. Cuando el doctor lo considere oportuno, será preciso abandonar los medicamentos durante algunos días.

La sobreexposición al sol es perjudicial para la piel en general. Favorece el envejecimiento, deshidrata, provoca descamación, pérdida de vitalidad y de elasticidad. Es aconsejable evitarla antes de someterse a una abdominoplastia.