La utilización de prótesis mamarias no supone ningún riesgo de padecer cáncer a largo plazo, según un estudio del Instituto Internacional de Epidemiología de Rockville, Maryland.

Un grupo de investigadores trabajó con más de 6.200 mujeres suecas y danesas que tenían implantes mamarios. Indicaron que el riesgo de estas mujeres de desarrollar cáncer de pecho, a largo plazo, era menor de lo normal. Mientras tanto, el riesgo para padecer otro tipo de tumores era igual al promedio.

Las prótesis mamarias no aumentan el riesgo de padecer cáncer

Los resultados de la investigación se publicaron en el International Journal of Cancer. Respaldan la evidencia de que las prótesis mamarias de silicona no generan un riesgo de cáncer importante en las mujeres. A diferencia de estudios anteriores, esta investigación logró hacer un seguimiento de las pacientes durante más de 15 años. Más de la mitad de las mujeres fueron evaluadas durante al menos 15 años y el 13% durante 25.

Las operaciones de aumento de pecho carecen de riesgos importantes para las pacientes, siempre y cuando se pongan en manos de cirujanos expertos y fiables.

En qué consiste el aumento de pecho

Las operaciones de aumento de pecho se realizan introduciendo prótesis mamarias dentro de los senos. En el siguiente vídeo se muestran imágenes de una mamoplastia de aumento en 3D. Se pueden observar las distintas vías por las que se introducen las prótesis y la colocación de las mismas dentro de los senos.

La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) recomienda extremar las precauciones a la hora de someterse a algún procedimiento estético, en especial a las cirugías. Las operaciones de aumento de pecho son especialmente susceptibles de tener efectos secundarios cuando se llevan a cabo en centros que no garantizan la seguridad de los pacientes

El aumento de pecho es una cirugía estética frecuente y muy demandada, por lo que la oferta de supuestos profesionales se ha disparado. Muchas mujeres acuden a centros con bajos precios que no cumplen toda la normativa de seguridad, y en numerosas ocasiones la intervención les deja graves secuelas físicas.

A menudo, estos centros se desentienden de las pacientes después de la operación, y no se hacen cargo de los efectos secundarios de las pacientes. Para evitar estas situaciones es conveniente ponerse en manos de profesionales cualificados desde el primer momento, aunque nos cueste más dinero.