La ginecomastia es una patología que consiste en el aumento del volumen de las mamas en los hombres. Las causas pueden ser la acumulación de grasas o un desarrollo anormal de la glándula mamaria, que habitualmente constituye una atrofia en el hombre.

Una cirugía efectiva puede llevarse a cabo con una liposucción en el 90% de los casos. En el 10% restante, es necesario realizar una pequeña incisión en el reborde areolar, cuando la glándula mamaria está muy aumentada. En la mayoría de los casos los resultados son muy satisfactorios y las complicaciones escasas.

La ginecomastia es un síndrome que puede aparecer espontáneamente en la pubertad, o que puede ser provocado por la toma de algunos medicamentos, como estrógenos, corticoides, espironolactona, digoxina, cimetidina, anfetaminas, o ciertas sustancias como el cannabis. Cuando es persistente, especialmente en los jóvenes, determina una alteración estética con repercusiones emocionales importantes.

El diagnóstico de la ginecomastia, se basa en la historia clínica y en la exploración. Los análisis hormonales y la radiografía pulmonar son los elementos indispensables para determinar la causa de una ginecomastia. Por otra parte, la mamografía confirma el diagnóstico y descarta la presencia de tumores malignos.
Tratamientos para la ginecomastia

En muchos casos no es necesario un tratamiento, bien porque la ginecomastia es discreta, o porque desaparece de forma espontánea. A veces es necesario realizar un tratamiento sintomático, a base de andrógenos, o realizar una intervención quirúrgica, cuando las mamas alcanzan gran tamaño o las repercusiones psico-emocionales son importantes. Normalmente se realiza una combinación de las dos técnicas, con anestesia local y sedación y sin hospitalización.