Algunos hombres cuentan con una condición algo incómoda, que les hace tener unas mamas demasiado abultadas, sin llegar a ser obesos. Cuando esto ocurre, lo más normal es que tengan ginecomastia, una patología que produce unos pechos hinchados -el agrandamiento de las glándulas mamarias-, con todo el peso psicológico que conlleva.

Descubre qué es la ginecomastia

Esta afección es un aumento del tejido mamario masculino, causado por un desequilibrio de las hormonas, estrógenos y testosterona. Puede afectar a uno o ambos senos, a veces incluso de manera desigual. Los recién nacidos, los adolescentes y los adultos pueden desarrollar ginecomastia como resultado de cambios normales en estas hormonas, aunque también existen otras causas para su desarrollo.

En general no se trata de un problema grave, pero puede ser difícil hacer frente a esta condición, tanto porque a veces produce dolor como por el rechazo social.

¿Por qué hay hombres con pecho desarrollado?

Ahora que ya sabes qué es la ginecomastia, debes conocer por qué ocurre. La ginecomastia se desencadena por un desequilibrio entre el estrógeno (hormona femenina) y la testosterona (hormona masculina), con una disminución en los niveles de esta última. Esto provoca que se bloqueen o reduzcan significativamente sus efectos aumentando los de los estrógenos. Varias son las causas que alteran el equilibrio hormonal:

– En los recién nacidos: durante el primer mes de vida se ven afectados por los estrógenos de su madre, lo que les provoca senos agrandados que desaparecen semanas después de nacer.

– Adolescentes: los cambios hormonales propios de la pubertad hacen que este desequilibrio sea relativamente común. Normalmente no necesitan tratamiento y el tejido mamario hinchado acaba desapareciendo entre los seis meses y los dos años.

– Adultos: la prevalencia de la ginecomastia alcanza su punto máximo entre los 59 y los 69 años, cuando, al menos, 1 de cada 4 hombres se ven afectados.

Además de los cambios naturales propios de la edad, el desequilibrio hormonal que da lugar a esta afección puede deberse a ciertos medicamentos, abusos de drogas, alcohol o ciertas enfermedades: hipertiroidismo, tumores, insuficiencia hepática y cirrosis, insuficiencia renal, desnutrición, etc…

Tipos de ginecomastia

Los hombres que sufren de ginecomastia se sienten muy avergonzados y rara vez se exponen en público sin camisa o con prendas ajustadas. Muchos, antes de buscar solución médica, buscan información acerca de lo que les pasa. Lo primero es conocer qué tipos de ginecomastia para poder identificarlas. Aunque hay diferentes tipos, todas son tratables:

Tipo 1: Cuando el pezón está levemente hinchado, con forma de cono y sobresale. Se trata de tejido glandular que requerirá de una extirpación quirúrgica para alisar y reafirmar el área.

Tipo 2: hay más tejido glandular y grasa que en el tipo anterior, lo que provoca que la piel del pecho esté más estirada, sobre todo debajo del pezón, con una sensación más relajada y abultada en las zonas externas.

Tipo 3: este tipo de ginecomastia incluye la caída del seno, con el pezón apuntando al suelo.

Tipo 4: la de aquellos hombres que tienen una caída significativa de las mamas, estas son grandes y llaman la atención. Los pacientes necesitan un procedimiento quirúrgico para eliminar el exceso de tejido, de grasa y el exceso de piel para reconstruir un pecho firme.

Tipo 5: cuando el exceso de tejido mamario se hunde debajo del pecho y se pliega, prácticamente se ven como las mamas de una mujer.

Tipo 6: es un grado más extremo de flacidez que el tipo 5. Los senos caen debajo de la doblez del pecho, debajo de las axilas y pueden extenderse hacia la parte posterior.

Tipo 7: implica una flacidez extrema, apareciendo el pezón en la parte inferior de una gran cantidad de tejido mamario caído.

Tratamientos quirúrgicos para tratar la ginecomastia

Es importante estudiar cuáles son los centros especializados en nuestra ciudad, ya que existen clínicas con personal médico que pueden asistirnos. Instituto Médico Estético trata la ginecomastia en Madrid, así como tiene clínicas especializadas en ginecomastia en Barcelona.

En ambas, llevan a cabo este tipo de cirugía. Los cirujanos especializados eliminan el exceso de grasa y el tejido glandular para restaurar un pecho más firme y plano.

Por lo general, los tratamientos más comunes son:

Liposucción

Los avances en esta tecnología han derivado en un abanico muy amplio de técnicas contra la ginecomastia masculina poco invasiva. Como en cualquier intervención, la experiencia del cirujano juega un papel importante, por lo que es vital elegir un cirujano estético con formación, trayectoria y conocimientos avanzados en esta materia.

El procedimiento comienza con anestesia local o sedación general y sigue con una pequeña incisión a cada lado del tórax. Dependiendo de tus necesidades y la técnica que haya elegido el cirujano, estos cortes pueden hacerse en el borde de la areola o dentro de la axila. A través de ellas, el doctor eliminará el exceso de grasa o tejido, al mismo tiempo que construye un nuevo contorno, que quede lo más natural para el cuerpo.

Cirugía con escisión de tejido

Se utiliza para los casos más graves, ya que los pacientes tienen la piel estirada y flácida alrededor de los senos. La extirpación tisular permite al cirujano eliminar mayor cantidad de tejido y piel que la técnica de la liposucción.

La ubicación y longitud de las incisiones dependen de la extinción que necesite la cirugía, pero lo más común es que se haga una incisión periareolar o dentro de los pliegues naturales del tórax. Es importante ir a un centro de confianza en el que un médico se encargue de que la cicatriz después de una ginecomastia sea lo más discreta posible. Solo así, obtendremos un resultado óptimo en nuestra intervención.

Cómo va a ser el posoperatorio

Después de este tipo de cirugía, se nota una mejoría inmediata en la forma y apariencia del pecho. Aunque puede sentirse dolor durante unos días, este será mínimo y el doctor puede recetar algunos medicamentos para mitigarlo.

Aunque el proceso de curación de cada paciente es único, la mayoría se siente mucho mejor en unos días y puede empezar a trabajar (aunque los trabajos físicos serán menos recomendables para empezar cuanto antes). El único efecto secundario, aparte del dolor, es una posible menor sensibilidad en la zona durante unas semanas, aunque acabará desapareciendo por sí sola.

Es importante, tras una intervención de este tipo, realizar un seguimiento detallado para ver la evolución y el resultado de la operación. Para ello, lo mejor es contar con el mejor personal médico que cuente con la experiencia y la seguridad necesarias.