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Los trayectos venosos visibles que aparecen a veces en las piernas son un problema estético, pero también médico. Hay que tener presente que pueden causarnos síntomas molestos o cuadros más severos. Para saber qué son las varices, es importante conocer un poco la anatomía de estos vasos y la dinámica circulatoria a la que están sometidos.

¿Qué son las varices?

Este trastorno se presenta con mucha frecuencia tanto en hombres como en mujeres, pero en las segundas existen factores de riesgo adicionales. Las vemos en un 25 % de la población. Un porcentaje que aumenta con la edad, especialmente en el sexo femenino.

Las varices aparecen cuando se dilatan de forma permanente las venas, por debilidad de la pared, y además dejan de funcionar correctamente las válvulas que hay en su interior. Existe entonces reflujo y acumulación de sangre. Sin embargo, no solo se dan en las piernas, ya que las hemorroides y los varicoceles de los testículos también son varices.

Causas de su aparición

El debilitamiento de la pared venosa es la principal causa de este problema, que llamamos también insuficiencia venosa crónica periférica. Se trata de una situación que va progresando, ya que las venas no tienen una capa muscular como las arterias. Se instala un círculo vicioso por la estasis o ralentización de la circulación en el interior de los vasos, lo que acelera la dilatación de la pared. Al suceder esto, las válvulas ya no pueden funcionar correctamente y se agrava más el problema. Por esta razón es importante tratarlas de forma precoz

Al principio estas venas varicosas son muy finas: se clasifican como tipo I y, si tienen forma de estrella, se denominan arañas vasculares. Posteriormente vemos que se hacen más gruesas y visibles, transformándose en varices de grado II y III. En estos estadios ya presentan síntomas molestos. Las de grado IV suelen acompañarse de pigmentación local de la piel, edemas y úlceras que son de difícil cicatrización.

¿Por qué aparecen los distintos tipos de varices?

Las venas son los vasos que tienen como función devolver la sangre al corazón, lo que se llama retorno venoso. Debido a la bipedestación o posición de pie del ser humano, la sangre de las piernas debe hacer un largo recorrido ascendente, en contra de la fuerza de gravedad.

Para ayudar en esta función, contamos con las válvulas que ese encuentran situadas en el interior de las venas que, al cerrase, impiden la circulación en sentido descendente. Por otra parte, los músculos de los miembros inferiores, en especial los de las pantorrillas, funcionan como una bomba. Al contraerse cuando caminamos o hacemos ejercicio, impulsan la sangre hacia el corazón. Las circunstancias que producen estancamiento de la circulación propician la aparición de las varices. Entre ellas figuran las siguientes.

  • Estar de pie o sentado por periodos prolongados.
  • Utilizar con frecuencia fajas o ropa muy ajustada.
  • El sedentarismo.
  • La obesidad.
  • Aumento de la presión en la pelvis (embarazo y estreñimiento).
  • Niveles elevados de estrógenos, que afectan la pared de las venas (píldoras anticonceptivas, embarazo). 
  • Debilidad hereditaria y generalizada del tejido conectivo, lo que afecta el tono de las paredes venosas.

Prevención en la aparición de varices

Existen muchas cosas que podemos hacer para evitar que aparezcan estas venas dilatadas o impedir que progresen hasta los estadios más avanzados. Mantener el peso correcto, hacer ejercicio, usar ropa holgada y no estar de pie o sentado por períodos prolongados son las principales. Pero, además, podemos tomar algunas medidas especiales.

  • Para combatir el estreñimiento, hay que aumentar el contenido de fibra de la dieta y tomar varios vasos de agua al día.
  • En el trabajo, debemos levantarnos y caminar con frecuencia para movilizar los músculos de las piernas.
  • Los masajes ayudan a desplazar la sangre acumulada y a eliminar los edemas. Podemos hacerlos en casa, con las piernas levantadas y dirigiéndolos de los tobillos hacia los muslos, usando las palmas de las manos. También puede ser conveniente asistir a sesiones de presoterapia o drenaje linfático con un profesional.
  • Las duchas de contraste térmico son útiles para activar la circulación. Se realizan alternando agua fría y caliente varias veces.
  • El calzado de tacón alto no permite a los músculos de las pantorrillas funcionar como una bomba para impulsar la sangre. Su uso debe ser evitado.
  • Las medias de compresión pueden ayudarnos a aliviar los síntomas y a prevenir la dilatación de las venas. Bien utilizadas, ejercen una compresión uniforme sobre toda la pierna e impiden la acumulación de sangre y la formación de edemas.

Síntomas de las varices

Las varices pueden ser claramente visibles, pero además cursan con algunas sensaciones molestas, que son proporcionales al grado de dilatación de las venas. Los síntomas son crónicos y, sin tratamiento, tienden a hacerse cada vez más acentuados. En general, empeoran cuando adoptamos posiciones sostenidas en el tiempo y al final del día.

Síntomas leves

Cuando se está iniciando el cuadro de insuficiencia venosa, los síntomas en las piernas pueden limitarse a cierta pesadez y una sensación de aumento de volumen, que se acentúan en los días previos a la menstruación. También puede haber prurito, hormigueo y calambres musculares, especialmente nocturnos.

Cuadro severo

Las varices de tipo más avanzado pueden producir extravasación de sangre hacia la piel, con lo que esta se mancha de color oscuro por depósito de pigmentos derivados de la hemoglobina. Los edemas suelen ser un síntoma bastante molesto y difícil de controlar, y son causados por acumulación de líquido en los tejidos. 

La ruptura de una variz prominente causa una hemorragia que constituye una urgencia médica. En algunos casos, estas venas pueden inflamarse, produciendo lo que se llama flebitis: el trayecto venoso se indura al tiempo que se hace palpable y doloroso. Hay aumento de temperatura y enrojecimiento locales, y puede presentarse fiebre. Las úlceras varicosas aparecen cuando la insuficiencia y la hipertensión en la zona son de larga data, y cursan con dermatitis, isquemia y engrosamiento de la piel.

Tratamientos antivarices

Como hemos explicado anteriormente, existen muchas medidas y terapias disponibles
para evitar que las varices progresen o causen molestias. Lo avanzado del cuadro de insuficiencia venosa periférica es determinante a la hora de seleccionar el tratamiento más adecuado.

Tratamientos conservadores

La aplicación de frío local, las medias de compresión, el ejercicio, mantener el peso adecuado y elevar las piernas al final del día son muy útiles para prevenir el avance de la estasis venosa y aliviar los síntomas en los casos leves. Además, hay médicos que consideran conveniente indicar tratamientos tópicos: los medicamentos analgésicos, antiinflamatorios o anticoagulantes también pueden utilizarse en determinadas áreas de las piernas.

Por vía oral se utilizan los venotónicos, es decir, medicamentos que tienen la función de mejorar el tono de la pared venosa. Entre los más utilizados figuran la diosmina, la hidrosmina y la oxerutina, aunque la respuesta terapéutica es variable para este tipo de tratamiento. Los extractos de castaño de indias y de centella asiática también son muy utilizados. 

Cirugía

Los tratamientos quirúrgicos requieren anestesia general y en ocasiones se presentan algunas complicaciones. Se reservan para los casos más severos, con un sistema venoso muy afectado. 

En la técnica llamada stipping se liga la vena safena en dos puntos y luego se procede a realizar microincisiones en las ramas laterales. Se extraen por tracción los vasos afectados. Entre las complicaciones en estos casos pueden presentarse sangrados o hematomas. La infección de las heridas es también una posibilidad, así como los trastornos de sensibilidad por afectarse el nervio safeno durante la intervención.

La cirugía hemodinámica utiliza el eco-doppler para localizar los puntos del sistema venoso donde se produce el reflujo que causa las varices. No hay necesidad de extirpar las venas safenas, como en el caso anterior. Se practican incisiones mínimas para ligar las venas lesionadas, con lo que se restablece el flujo circulatorio. Las complicaciones son menos frecuentes que con el stipping.

Tratamientos mínimamente invasivos (MIS)

Existen varias técnicas que utilizamos, pues son adecuadas para tratar la mayoría de los casos. Depende de muchos factores que escojamos una u otra, entre ellos el tipo de varices y los síntomas que presentan. Nosotros preferimos los tratamientos para varices mínimamente invasivos ya que pueden hacerse de forma ambulatoria.

Las diferentes clases de fotoesclerosis y la escleroterapia son dos técnicas con las que tratamos las venas varicosas, logrando que desaparezcan. Son muy apropiadas para los pacientes que deben reincorporarse de inmediato a sus labores, ya que la recuperación es más rápida, además de que los resultados son excelentes.

  • Fotoesclerosis. Este procedimiento se administra en varias sesiones, hasta lograr los efectos deseados. Entre una y otra mediará un lapso de tiempo de 2 meses, aproximadamente. Como ventajas destacan la ausencia de incisiones y que puede realizarse con anestesia tópica, que se aplica sobre la piel unos minutos antes si la zona es muy sensible. Es adecuada para venas de pocos milímetros de diámetro y para las arañas vasculares. La luz del láser atraviesa las capas superficiales de la piel sin producir lesiones y, gracias a su longitud de onda específica (luz verde o amarilla), incide sobre la vena y su contenido, generando un proceso de coagulación. La vena se oblitera, la sangre deja de circular por ella y desaparece.
  • Fotoesclerosis intraluminal. Para venas de mayor diámetro puede usarse la técnica intraluminal. Para ello insertamos una aguja en la vena, que sirve de guía a un catéter delgado que es desplazado por toda la longitud de la vena. El extremo de este dispositivo se calienta mediante energía láser o radiofrecuencia, alcanzando una temperatura de entre 80 y 100 ºC, y se aplica de forma puntual durante unos pocos segundos. El efecto obtenido es la coagulación del tejido, que posteriormente es absorbido por el organismo y ya no es visible a través de la piel. Este tratamiento es ambulatorio y produce pocos efectos secundarios; puede haber un cambio transitorio en la coloración superficial, o algún hematoma que desaparece en poco tiempo.
  • Escleroterapia. En este caso, la esclerosis de la vena dilatada se produce con medios distintos a la luz o el calor. Se utilizan varias técnicas, todas destinadas a que la vena pase por un proceso de inflamación en su capa más interna, el endotelio. Eso conduce finalmente a la obliteración de la vena, que desaparece. Como preparación previa, es conveniente suspender la toma de medicaciones como suplementos de hierro, aspirinas, antiinflamatorios o anticoagulantes durante el tratamiento. No deben usarse productos de ninguna clase en las piernas, ni antes ni después del procedimiento. Este tratamiento se aplica en varias sesiones, que tiene una duración aproximada de 45 minutos. Es necesario utilizar anestesia tópica en algunos casos. Para iniciar el procedimiento utilizamos una aguja muy fina, que insertamos en la vena que debe tratarse. Inyectamos una cantidad pequeña de sustancia esclerosante y pasamos a otra vena, hasta cubrir toda el área. Después del tratamiento es conveniente usar medias de compresión por unas horas.

Entre los efectos que pueden observarse tras estas últimas intervenciones figuran la presencia de hematomas o marcas en los puntos de inyección. O, en las venas de mayor calibre y con un proceso de esclerosis sea más prolongado, que la vena se sienta endurecida bajo la piel.

Sustancias esclerosantes

Los medios para tratar la esclerosis pueden ser físicos o químicos. Los líquidos con efecto irritante en el endotelio venoso pueden utilizarse en su estado original, o usarse aire para producir espuma. Esta última tiene la ventaja de que se expande con facilidad en el interior de la vena, alcanzando toda la superficie interna de forma más homogénea. De esta manera, la posibilidad de que el vaso se recanalice y la variz reaparezca se reduce considerablemente. Como medio físico, puede utilizarse el frío para incrementar el efecto de las sustancias esclerosantes. 

Saber qué son las varices y por qué aparecen es importante para que podamos tratarlas. No solo se trata de un problema estético, sino que puede tener algunas consecuencias de más importancia. Llevar una vida saludable es una parte fundamental de los cuidados de salud y belleza, también en este aspecto. Recomendamos contactar con nosotros para más información, tenemos clínica estética en Madrid, clínica estética en Barcelona y clínica estética en Sevilla.

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