La depilación láser y el bótox son los tratamientos más demandados. Los tratamientos estéticos se están convirtiendo en una revolución social. Cada vez más mujeres y hombres empiezan a preocuparse por su aspecto físico con el paso de los años. Estamos en la era del bótox, del ácido hialurónico, de la mesoplastia, las enzimas y el entrenador personal.

El objetivo es llegar a la edad madura manteniendo el atractivo de la juventud, algo que ahora es posible y está al alcance de mucha gente.

Nuestro entorno y nuestra forma de vida están cambiando. Un dicho popular afirma “que los 50 de ahora equivalen a los 40 de antaño”. La realidad lo demuestra, ya que la gente vive más años y aparenta menos. No obstante, para mantener la vitalidad del cuerpo se requiere un gran esfuerzo y disciplina.

A pesar de que está de moda, no nos hallamos ante la era de la cirugía estética a gran escala. Los nuevos tratamientos eluden el quirófano la mayor parte de las veces. El motivo ha sido la revolución silenciosa del ácido hialurónico y el bótox, que previene la formación de arrugas.

Lo que impera es la cirugía menor y la prevención. Muchas mujeres empiezan a ser conscientes de que el aspecto físico hay que empezar a cuidarlo cuando todavía se es joven, por eso se inician en el bótox a los treinta. Hay que destacar el auge de los tratamientos destinados a retrasar el envejecimiento. Estamos en la década de la mesoplastia, que rejuvenece el rostro, por medio de infiltraciones de ácido hialurónico con un combinado de vitaminas.