La cirugía de la nariz es una de las operaciones de estética más demandadas en nuestro país. E Instituto MédicoEstético ha observado que esta tendencia sobre la rinoplastia va en aumento tanto entre hombres como entre mujeres. Lógico si apreciamos la particularidad de la nariz, ya sea por su aspecto funcional y estructural, como por el estético, puesto que es el centro de nuestro rostro, en exposición constante, y de gran importancia a la hora brindarnos rasgos de personalidad.

La rinoplastia tiene como objetivo modificar el aspecto y la funcionalidad del apéndice nasal para solucionar problemas respiratorios, o cambiar la forma de la nariz alterando los huesos y los cartílagos para mejorar el aspecto facial.

Por ambas cuestiones, la nariz se convierte en un órgano de vital importancia y la rinoplastia va en aumento año tras año. Muchas personas recurren a este tipo de cirugía médico estética, en definitiva, para obtener una mejor calidad de vida.

Relación paciente-cirujano

Pero en el momento que se necesite acudir a este tipo de cirugía, la relación entre el paciente y el cirujano será esencial para no sufrir decepciones tras la operación.

El especialista plástico debe valorar las circunstancias estéticas y vitales de cada persona de manera individualizada y plantearse que no todo lo que se puede operar debe operarse. El experto debe considerar al paciente en su conjunto, y no sólo centrarse en su nariz.

Por la otra parte, el hombre o mujer que opte por pasar por el quirófano debe ser consciente de la complejidad de este tipo de cirugía. Requiere estar en manos de profesionales cualificados, encargados de realizarles un análisis previo exhaustivo y, en consecuencia, de guiarles hacia la decisión más adecuada.

Siempre que se deje ayudar por el equipo médico, en un centro que cuente con las máximas medidas de seguridad, y valore todos los aspectos de la intervención, siendo realista en cuanto a las expectativas de la cirugía, el éxito está asegurado.

Paciencia ante los resultados

Dependiendo del tipo de intervención que se realice los resultados definitivos se apreciarán antes o incluso hasta un año más tarde. Al igual que el tipo de anestesia a emplear, la duración de la operación (entre una y dos horas) o el ingreso hospitalario, dependerá de la complejidad de la cirugía. Por lo que, en cualquier caso, se debe tener paciencia. Pero si se está seguro y se acude a un buen centro, el paciente conseguirá equilibrio en su rostro y, de este modo, también se sentirá mejor consigo mismo.

Fuente: Agencias y Medios Especializados