La rinoplastia o cirugía de nariz, ha conseguido renovarse después de varios años sin noticias en este campo. La novedad consiste en una nueva forma de operar, que combina las dos técnicas ya existentes, y que proporciona gran naturalidad, evita los retoques y reduce las secuelas postoperatorias.

El nombre de la nueva técnica es rinoplastia cerrada-abierta. Hace referencia a la cirugía tradicional, conocida como rinoplastia cerrada, en la que las cicatrices quedan en la parte interna de la nariz. También alude a la conocida rinoplastia abierta, la utilizada en los casos más complejos, que precisa resultados más precisos y obliga al cirujano a realizar una incisión en la base de la nariz.

Con la rinoplastia cerrada-abierta, el tiempo de recuperación del paciente se reduce, y los resultados de la operación pueden verse antes. La técnica mixta permite una gran precisión de resultados y evita las cicatrices visibles, ya que en este caso las incisiones se realizan en la parte inferior de las dos alas nasales.
La nueva técnica está recomendada para las personas que requieren un examen detallado de la anatomía nasal, para reducir el volumen de las alas nasales o de la punta, o para corregir desviaciones severas. También se utiliza como cirugía definitiva en los casos en los que se ha realizado una operación anterior.

Con este avance, el paciente solamente necesita una noche de ingreso hospitalario. El tiempo medio de recuperación de la operación está en torno a una semana, y la vuelta a la vida cotidiana puede realizarse en unos 10 días. Cualquier hematoma producido por la operación empieza a desaparecer en este período de tiempo.

La cirugía de nariz se ha convertido en la segunda intervención estética masculina más demandada, y en la cuarta en el caso de la mujer.

Fuente: Agencias y Medios Especializados