Un estudio con cerca de 9.000 niños de edades comprendidas entre los 3 y los 12 años, pertenecientes a cinco municipios españoles, ha proporcionado datos importantes sobre la salud infantil. Las cifras hablan de obesidad en 1 de cada 4 niños.

Las estadísticas provoca preocupación en los profesionales, que hablan de la necesidad de educar a los menores sobre la importancia de una buena nutrición. El hecho de que un 23% de los niños españoles sufra sobrepeso en algún grado, ha puesto en alerta a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que ha diseñado un programa para promocionar los hábitos de vida saludable a nivel municipal. El objetivo es prevenir graves problemas cardiovasculares en la edad adulta, cuya incidencia se incrementa considerablemente en los niños con sobrepeso.

El estudio ha demostrado que existen factores socioeconómicos de riesgo que contribuyen al desarrollo de la obesidad infantil. Algunos de los factores son la renta per cápita, el nivel de formación de los progenitores y el tipo de ciudad y de entorno en el que viven los menores.

Las rentas más altas, el mayor grado de formación de los progenitores y la vida en viviendas individuales dentro de la ciudad contribuyen a que los niños tengan un peso normal. Sin embargo, la escasez de recursos, el bajo nivel de estudios y el hacinamiento, favorecen el sobrepeso.

También se han encontrado diferencias entre los centros educativos públicos y privados. El índice de obesidad es mayor en la educación pública. Los datos hablan de una incidencia del 15,3% en los colegios privados, de un 21,5% en los concertados, y de un 25,4% en los públicos.

Fuente: Agencias y Medios Especializados