Paliar los efectos del envejecimiento puede ser muy sencillo gracias a los tratamientos faciales personalizados para cada paciente. Dependiendo de nuestras necesidades particulares, podremos necesitar un tratamiento u otro, pero ¿cómo saberlo? Con este sencillo test y la recomendación de un experto, daremos en el clavo.

¿Qué es exactamente un tratamiento facial?

Dar al rostro un aspecto más joven y terso es posible con un tratamiento facial. Se trata de procedimientos que están basados en tratamientos de medicina estética poco invasiva -en ocasiones, sin anestesia y ambulatorios- o con anestesia local y pocos efectos secundarios. Los más populares son los tratamientos faciales de rejuvenecimiento.

Los cambios que se producen en el rostro con el paso de los años son el motivo por el que acudimos a una clínica estética especializada. A pesar de la existencia de productos que prometen retrasar las apariciones de las temidas arrugas, un tratamiento facial de rejuvenecimiento es la opción más acertada para paliar los signos de la edad y conseguir un rostro más joven con una piel tersa. Es importante siempre elegir un profesional de confianza y cualificado que nos permita tener la seguridad de conseguir un buen resultado.

Cada día son más personas las que demandan las técnicas más avanzadas, procesos indoloros y resultados rápidos y duraderos. Con un tratamiento facial se consiguen atenuar los signos de la edad, al tiempo que se corrigen imperfecciones.

Soy joven y no estoy contento/a con mi rostro: ¿Qué tipo de problema tengo?

a) Tengo demasiado vello

El tratamiento facial con láser está indicado para todas aquellas mujeres que desean acabar con el vello de su rostro y cuello, en ocasiones muy incómodo por el antiestético aspecto que produce. La depilación láser facial permite terminar con el pelo en zonas de la cara como el labio superior, los pómulos o el mentón, de manera rápida, segura y eficaz.

b) Necesito redefinir el contorno de la cara y cuello

El lifting facial sin cirugía, llamado lifting 3D facial, es uno de los más populares por sus resultados. Consigue dar volumen en determinadas zonas del rostro, quitar volumen y afinar otras partes y reafirmar la piel.

Esto se consigue con materiales de relleno inyectables y con radiofrecuencia. La aplicación de este tratamiento facial siempre requiere hacer un estudio previo en cada paciente, para tratarlo según sus necesidades. Está recomendado para mujeres que quieren retocar varias zonas del rostro por motivos estéticos como las líneas faciales, el entrecejo marcado, los surcos nasogenianos, el descolgamiento, la flacidez o las depresiones cutáneas.

¿Y si deseo rejuvenecer mi rostro…?

Rejuvenecimiento facial: mejor tratamiento facial

El rejuvenecimiento facial es posible cuando se aplica el tratamiento facial que cada paciente necesita. Entre ellos se encuentran:

a) Quiero relajar y afinar mi semblante.

La toxina botulínica. Es un tratamiento facial para paliar los signos del envejecimiento, en concreto, la aparición de arrugas y líneas de expresión. Se infiltra con agujas muy finas y los resultados son visibles entre 3 y 5 días después del tratamiento.

b) Quiero recuperar tonicidad y firmeza.

La mesoterapia. Se basa en la aplicación de inyecciones superficiales en la capa media-baja de la dermis, por lo que resulta un tratamiento facial menos invasivo que el anterior. Se infiltran sustancias como minerales y vitaminas que ayudan a producir colágeno para rejuvenecer la piel.

c) Tengo las líneas de expresión muy marcadas.

Los rellenos faciales. Ayudan a volver al volumen natural que se ha perdido con el paso de los años y a recuperar la elasticidad de la piel. Se aplican mediante inyecciones de ácido hialurónico en áreas como las patas de gallo o el entrecejo.

d) Tengo marcas de acné.

El peeling facial suave. Se trata de una exfoliación para revertir el envejecimiento y sus signos. Esto ayuda a reparar daños y a dejar la piel del rostro más suave y joven.

e) Tengo arrugas sobre el labio (“código de barras”).

Radiofrecuencia + pulsos magnéticos MP2. Es un tratamiento no invasivo que combina dos técnicas para atenuar las arrugas y mejorar la textura del rostro. Favorece la creación de colágeno y elastina que revitaliza la piel.

Lo que más llama la atención de mi rostro son…

a) Arrugas de la nariz a los labios

¿Cómo eliminar surcos nasogenianos sin cirugíaSe llaman surcos nasogenianos a las arrugas que se forman desde el final de la nariz y que bajan por los extremos de la boca. Cuando queremos saber cómo eliminar surcos nasogenianos sin cirugía, la mejor opción es la mesoplastia facial.

Se trata de infiltrar en el rostro, mediante agujas muy finas, ciertas sustancias que permiten rejuvenecer la piel. Entre los resultados aportados por la mesoplastia figuran mejorar los contornos, optimizar el aspecto de los labios y eliminar los surcos nasogenianos. Este tratamiento facial consigue embellecer la estética del rostro sin cirugía.

b) Sombras debajo de los ojos

Uno de los mayores problemas estéticos de hoy en día es cómo quitar las ojeras, que tan antiestéticas nos resultan. De nuevo, la mesoterapia facial es el tratamiento más seguro para eliminarlas mediante la inyección en la zona de vitaminas, minerales, medicamentos y ácido hialurónico, el cual permite renovar la piel y producir colágeno y elastina para obtener un resultado firme.

Como cualquier tratamiento facial, la mesoterapia necesita de un estudio previo para detectar cuáles son las sustancias que se deben inyectar, según las características de cada paciente.

c) Bolsas debajo de los ojos

Otra de las cuestiones por las que muchas mujeres se interesan a diario es cómo quitar las bolsas de los ojos, esas bolsas que aparecen con el paso del tiempo y que tan incómodas resultan. A medida que pasa el tiempo, las líneas faciales se debilitan por la pérdida de grasa y una de las zonas más afectadas es la parte inferior de los ojos, donde se crean las bolsas.

El uso de hilos tensores para el rejuvenecimiento facial es una alternativa no invasiva para corregir este problema del rostro. Estos hilos provocan un ascenso de las bolsas de los ojos y aseguran un resultado duradero. Se trata de una técnica sin cirugía y que no requiere de mucho tiempo de recuperación.

 

Con este test, podemos tener una idea del tipo de tratamiento que más nos conviene. No obstante, siempre es recomendable contar con la opinión de un experto que nos pueda aconsejar lo mejor para nosotros, según nuestro tipo de rostro y piel. Tener la seguridad de estar en buenas manos es crucial, sobre todo en lo relacionado con tratamientos faciales; por ello, en Instituto Médico Estético son todo médicos titulados con una extensa trayectoria profesional. Solicita ya tu cita sin compromiso.