Entre un 10% y un 15% de la población general y un 5% de la gente que trabaja, presenta varices. En la mayoría de los casos no constituyen una patología grave, pero suelen ser molestas, especialmente en los meses de calor.

Hay que diferenciar dos tipos de varices:

Varices esenciales o primarias: Son dilataciones de las venas del sistema superficial. Se reconocen fácilmente, porque son como cordones venosos más o menos gruesos que pueden apreciarse bajo la piel. Favorecen su aparición factores como la obesidad, el estreñimiento, el sedentarismo, la utilización de prendas que comprimen, permanecer de pie o sentado durante muchas horas seguidas, los embarazos, los anticonceptivos, etc. También influyen los factores genéticos.

Además de las grandes dilataciones, pueden aparecer otras lesiones menores, como varículas (pequeños filamentos venosos), arañas o estrellas vasculares y telangectasias (dilataciones venosas que se vacían al presionar sobre ellas).

Insuficiencia venosa del sistema profundo: Las venas profundas se obstruyen y la sangre fluye hacia el sistema superficial. Su presencia entre la población adulta se estima entre el 6 y el 8%. La suelen causar los traumatismos, las inmovilizaciones prolongadas, las intervenciones quirúrgicas y cateterismos.

Los síntomas más habituales son el hinchazón de las extremidades, hormigueo, sensación de picor, calambres, cansancio y dolor. En un estado más avanzado aparece una pigmentación de color marrón y ocre en las zonas inferiores, especialmente alrededor de los tobillos. También se dan pequeñas dilataciones de las venas y la piel se puede volver brillante y fina. Si no se lleva a cabo un tratamiento eficaz, pueden aparecer úlceras en la cara interna de los tobillos.

Tratamientos contra las varices

Esclerosis vascular o Escleroterapia: Es el más indicado para eliminar las pequeñas varices o arañas vasculares. Consiste en la aplicación directa en la vena de una sustancia esclerosante, que actúa anulando la variz y haciéndola desaparecer. Es un método que no requiere reposo posterior ni deja cicatrices.

Láser Vascular o Fotoesclerosis: El láser está especialmente indicado para tratar las varices pequeñas o arañas vasculares. El láser atraviesa la superficie cutánea sin dañarla, actuando directamente sobre la vena varicosa para coagularla. Poco después el propio cuerpo reabsorbe el coágulo y la variz desaparece.